viernes, 6 de abril de 2018

EL ENCUENTRO EN VALDEPEÑAS (Continuación)





EL ENCUENTRO EN VALDEPEÑAS
(Continuación)

La noche se hace negra en las esquinas,
con su silencio irrevocable y frío.
La luna, con su curiosidad difusa,
apenas ilumina la fachada de la iglesia.

Dentro,
un rumor de nerviosos latidos femeninos
con emoción de mariposa y fortaleza de espiga,
acarician los repujados varales de un cimbreante trono
de una madre solitaria en busca de un hijo que sufre.

La puerta se hace luz
y de nuevo empiezan a doler las emociones.

A la plaza, ahíta de negrura,
le nace otro oasis de claveles y velas
y una extraña turbación, desconocida,
tirita en la fría soledad de mi contorno.
Una madre, enlutada de sombras,
ha bajado de su desconocido cielo,
desencajada y llorosa,
para saber de un hijo que sufre,
traicionado y vendido.

(Y no me lo han contado,
pude verlo ayer, jueves por la tarde, cerca de mi casa
prendido por una turba de soldados y judas)

Se completa el retablo
y en la noche de un Valdepeñas doliente,
a pesar de músicas y fanfarrias,
a  cada uno de nosotros nos duele muy dentro
ese dolor de madre que sufre y llora.

No sé los demás, pero para mí quisiera,
que al igual que este hijo, a la hora de mi muerte,
mi madre volviera a renacerse,
como lo hacen las rosas en primavera,
y con su perfume besase
la macilenta cara de este hijo suyo
que ya no sabe de milagros desde que ella se fue.

La representación ha terminado.
Con el filo brillante de la saeta,
se apagan las últimas lágrimas
y vuelve a encenderse el alumbrado.

Ya no huele a cera derretida, ni humo de velas.
La procesión se va por otros vericuetos.

Y empieza a florecer otro extraño día
de esto, que incongruentemente,
llamamos primavera.








12 comentarios:

  1. Por sólo este verso, es una maravilla. "con emoción de mariposa y fortaleza de espiga,". Me pareció una preciosidad cómo la noche y el sentimiento es recogido por tus palabras. No importa la fe religiosa que se tenga para encontrar el poema un ramillete de versos excelentes.

    Un abrazo

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  2. Una maravilla de poema y de sentimientos. Qué belleza esa manera de contar como va la Virgen al encuentro del hijo, y la alusión a tu madre...

    Precioso y bello de verdad.

    Muchos besos.

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  3. Llamamos de primavera y continuo con que también la sangre altera.

    Un abrazo.

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  4. Precioso poema amigo, preciosa bienvenida a la primavera..... continuamos

    Un abrazo

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  5. Aquí en mi tierra también procesionan de forma recogida y de un sobrecogimiento enorme el encuentro de la madre con el hijo. Lo has descrito con una enorme sensibilidad.
    Besos

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  6. Tu madre no renacerá, Juan, pero sí lo hará una nueva semana santa que te servirá de inspiración para escribir nuevos versos tan sentidos como estos. Un abrazo.

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  7. Muy emocionante con el recuerdo de tu madre flotando en el ambiente y el de tantas semanas santas que allí pasaste.
    Un beso emocionado

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  8. Hoy lo he leído entero, es precioso, emociona a cada verso, algunos son tan bellos que tiene fuerza propia. La primavera, las Semana Santas y el aroma de tu madre entre las estrofas. Un abrazo poeta

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  9. Qué estupendo texto, Juan, con el que logras transmitir con suma emotividad todas las sensaciones y sentimientos que te inspira el momento!
    Un abrazo

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  10. Hola Juan: Que bien has ligado este poema, con el ambiente único de los Dias Santos; la madre que busca al hijo traicionado por los suyos, con tus recuerdos de infancia buscando de alguna manera. tu tambien, a tu dulce madre. Me has emocionado amigo Juan. Que puedas vivir muchas más Semanas Santas, como esta para seguir deleitándonos con tus maravillosas letras

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  11. Por cierto: se me olvidaba decirte que la nueva decoración de tu blog, me ha gustado mucho.
    Huele a campo y rezuma optimismo por los cuatro costados. Un fuerte abrazo

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  12. ¡EXCELENTE! Precioso canto a la Semana Santa, tanto a su profundo significado como a sus arraigadas tradiciones. ¡Un texto muy bueno, sí señor!

    Y ahí va otro abrazo de nuestra parte!!!

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