(Publicado en el año 2022. Parece que la historia se repite)
Hubo un tiempo
en el que la vida parecía,
tener valor en todos los mercados.
Hasta que alguien,
maestro en cenizas y ataúdes,
asesino de azules y eficaz con la hoz
de espigas y de vidas,
decidió
que las noches fueran sombrías,
los latidos desolados
y los llantos como truenos de tormenta.
La vida y los pájaros,
en loca desbandada,
anunciaron al mundo,
que las bolsas se cerraban y
se multiplicaban los infiernos.
Mientras,
se van llenando de sangre las antiguas pantallas
de la despreocupación en colores,
y el odio y la mentira sustenta
el único argumento de un enfermo solitario
que llena sus vacíos,
con la ingrata misión de creerse importante,
entre la latente y peligrosa raza de Caínes.
Quiero ser la llama que grita
ante tanta ceniza
y tanta flor decapitada.
Soy el que sufre recontando niños
huyendo como hormigas asustadas,
También soy el que no es nadie,
el que será eco, olvido, nada.
Mi espada es la pluma.
Solo “malescribo” versos,
¡pero no tengo la conciencia acanallada!

Las crónicas dirán en el futuro, si es que lo hay, que hubo una época en la que un viento pestilente se llevó la sensatez a quién sabe dónde.
ResponderEliminarEres un visionario con la experiencia que te dan los años de una vida atravesada conscientemente
ResponderEliminarOjalá que no se produzca por la desbandada que predices.
Un beso
No hay conciencia que pueda resistir esto.
ResponderEliminarUn abrazo.
Por ignorancia o porque no existe el escarmiento, la historia no para de repetirse. Tienes razón.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tu poema sigue vigente.
ResponderEliminarY sí, la historia se repite... cada vez más criminales dirigen el mundo.
Saludos.
Mientras los egos locos dirijan el mundo estaremos sufriendo, como bien expresas en tu poema, Juan...Estamos conteniendo la respiración para que esto no vaya a más y ya no tenga remedio...Hay que seguir clamando al cielo con las letras, con la mente y el corazón...como haces tú, amigo poeta.
ResponderEliminarMi abrazo y mi cariño.
Hola Juan.
ResponderEliminarEl "enfermo solitario" no es del todo solitario...
Cierto que quienes le votaron hoy no lo harían. Así es la necedad del ser humano. Y de esto, está la vida llena!
De nuevo, abrazos Juan.