lunes, 30 de marzo de 2026
CARTA ABIERTA A LOS QUE AÑORAN TIEMPOS PASADOS.- CONCLUSIÓN.
viernes, 27 de marzo de 2026
CARTA ABIERTA A LOS QUE AÑORAN TIEMPOS PASADOS.- LA LIBERTAD
sábado, 21 de marzo de 2026
CARTA ABIERTA A LOS QUE AÑORAN EL PASADO.-LA MUJER
Comienzo con una palabras de Pilar Primo de Rivera,(hermana del fundador de La Falange), y Delegada de la Sección Femenina, que se comentan con su solo enunciado:
"Las mujeres núnca descubre nada; les falta, desde luego, el talento creador reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer más que interpretar, mejor o peor, lo que los hombres nos dan hecho."
Juro por ese Dios que abomina de las mujeres, que no me lo he inventado, lo dijo en un acto en noviembre de 1.943.
Ya podeís entender como se trataba a la mujer en aquellos tiempos, ahora añorados por algunos.
La mujer que recuerdo de aquellos años, me trae a la memoria un color negro de tristeza.
Muchas enlutadas, con medias y velos negros, como las quería el nacional catolicismo, serviles, acomodaticias, con la única salida, de dar con un falangista de pro, al ser posible cercano al poder, que asegurara su porvenir y el de sus hijos.
Hasta 1975, la llamada Licencia Marital, estuvo vigente y hasta la Costitución de 1.978.
A partir de esta última fecha, la mujer pudo ser medianamente libre, que bastante le costó lo que ahora tiene.
Recuerdo ahora, que mi padre, después de comer, todos los días se iba al casino a tomar café y jugar la partida.
Mi madre, solo podía acceder, en los días de feria, acompañada por su marido y yó, cogidito de su mano.
A las que iban solas a los bares,eran consideradas como mujeres con "el honor averiado", por no querer utilizar el vocablo "putas", muy usado en aquellos tiempos.
Para hacer un viaje, estudiar el bachillerato, la mujer tenía que hacer un Servicio Social.
Costura, cocina, atención al marido, charlas sobre el Espíritu Nacional.
Alguna compañera de bachiller tuve, que sacando un 10 en Matemáticas, tenía miedo de suspender por no saber freír un huevo o hacer un canesú.
Y vuelvo al principio:
Uno de las cosas que también creó la hermana del fundador de la falange, fué el Patronato de Protección a la Mujer.
Hubo una mujer con las Iniciales M.L.G.M., se fugó 5 veces de los mal llamados Colégios, que no eran más que reformatorios.
¿Será que no se sentía suficientemente protegida?
miércoles, 18 de marzo de 2026
CARTA ABIERTA A LOS QUE AÑORAN EL PASADO (TRABAJO)
Si consideramos que la riqueza y la propiedad fue para los ganadores de la contienda fratricida y para los que ya la tenían, es fácil de entender que la mayoría de los españoles eran pobres de solemnidad y aquí, (en la pobreza), no había distinción entre ganadores y vencidos.
El único trabajo asegurado, era el de los encarcelados por motivos políticos y religiosos. Los demás tenían que buscarse las habichuelas, como buenamente podían.
El ingenio hizo que, ante la pobreza, surgieran oficios hasta entonces desconocidos, pero que eran suficientes para ganar unas perras gordas, que una peseta era mucho dinero.
Los limpiabotas, que podías encontrarte en cada esquina.
El lañador, un fontanero venido a menos, que con lañas y raras habilidades, podía arreglar platos, lebrillos, botijos y cualquier cosa de barro que no estuviera hecha añicos.
El vareador, que lo mismo valía para varear los olivos en época de recolección, que para varear el colchón de borra, en cualquier patio, cuando se apelmazaba.
Pero había alguno que se ganaba la vida de una manera rara y seguramente poco ética.
Me refiero al sustanciero, que con un hueso de vaca o de jamón atado a una cuerda, se ofrecía para darle sustancia a los caldos que solo tenían algunas hiervas y pocas lentejas.
Cobraba 1 peseta por cada 15 minutos, que se usara su hueso. Lo que solamente el sabía, era cuando cambiaba su hueso, si lo cambiaba.
Para las grandes obras, con los habitantes de las cárceles, había suficiente.
Os contaré una historia, de la que fui testigo de primera linea. Yo estudiaba 2º o 3º de Bachiller lo cual significa que el hecho se produjo en los años 1.946 o 1.947.
Teníamos un profesor de latín, gallego y represaliado, que tenía 6 hijos y con su menguado sueldo, en su casa se pasaba hambre. Este profesor tenía la costumbre de dar las notas finales del curso, antes de que se transcribieran al libro de calificaciones.
A un compañero, del cual podía dar nombre y apellidos, pero por respeto a sus familiares no lo haré, le cantó un orondo 0, o lo que es lo mismo, suspenso total.
El interfecto en cuestión, se levantó de su silla y en una interpretación merecedora de un Goya, le dijo: “ A pesar de esa nota, mi padre quiere agradecerle su paciencia y sus conocimientos para con nosotros y quiere hacerle este regalo".
El regalo consistía en un vale de maquila de 5 kilos de pan. En su libro de calificaciones mi amigo y compañero, que ya no existe, la asignatura de latín, la aprobó con un 5.
Un día me atrevi a prerguntarle a Don Manuel, que así se llamaba el prefesor, que porque rezaba en las diarias izadas y arriadas de banderas y que decía, brazo en alto, cuando cantaba el Cara al sol.
Trujillo, si supíeran lo que rezo y canto, seguro que mañana no daba clase. Pero no se lo digas a nadie, que mis hijos se quedan sin comer.
Seguro que aquella confidencia, tambien sirvió para subir mi nota.
+ + +
Sobre los trabajos a los que eran forzados los presos para una mal llamada Reinserción por el Trabajo, se le puede preguntar a empresas que todavía existen:
ACCIONA antes ENTRECANALES Y TAVORA
ACS antes DRAGADOS Y CONSTRUCCIONES
OHL antes Juan Miguel Villar Mir
BABCOCK WILCOX
Estas empresas y otras que no recuerdo, controlaban mas del 80% del capital que existía y no por ello pagaban o daban de comer a los presos.
De pensiones, no hablemos....
lunes, 16 de marzo de 2026
CARTA ABIERTA A LOS QUE AÑORAN EL PASADO.-(HAMBRE)
Decía así: “Menos Franco y más pan blanco.” El tipo debía ser un valiente y seguro que no era daltónico.
El pan de aquellos tiempos, estaba hecho de centeno, avena, castañas, maíz o dios sabe de que extrañas mezclas.
Había pan blanco, pero era para los jefes.Lo que antiguamente era la maquila, (la porción de lo molido que le correspondía al molinero), terminó por ser total para el estado, ya que era lo previsible en una autarquía.
Los que no tenían posibles, o si tuvieron, pero fueron esquilmados, por sus ideas republicanas, o simplemente por las envidias de cualquier “camisa azul”, a su situación boyante, solo podían malvivir con la “cartilla de racionamiento”.
Franco , la rescató de la hambruna de la primera y la segunda guerra europea y la instauró hasta 1.952. Con la salvedad de que los hombres podían acceder al 100% de los alimentos y las mujeres solo recibían el 60%, ¡que siempre hubo clases!
Aquello que no podía conseguirse, ya se sabía: “al estraperlo”. En los pueblos, funcionaba el trueque, cambiándose alguna gallina por harina, huevos por aceite, incluso algo de la matanza del cerdo, por los últimos pendientes de la abuela.
Y los desposeídos por sus ideas, tanto en casa como en las cárceles, engañaban su hambre con caldos sin sustancia y cualquier variedad de matojo que hubiese en el campo.
Aún recuerdo las noche en la mesa camilla, con el hule y el brasero de "picón" , limpiando las lentejas de bichitos y pidrecillas, que dejaban en la mitad, lo que te correspondía con el cupón de la cartilla de racionamiento.
viernes, 13 de marzo de 2026
CARTA ABIERTA A LOS QUE AÑORAN EL PASADO
Bandidos con aviones y con moros,
bandidos con sortijas y duquesas,
bandidos con frailes negros bendiciendo
venían por el cielo a matar niños,
y por las calles la sangre de los niños corría simplemente,
como sangre de niños.
(Pablo Neruda)
Los horrores de la guerra no los sufrí, nací en el año 1936, y no tengo recuerdos de aquella horrible contienda entre hermanos. Otros, muy cercanos, si que la sufrieron y como sé sus dolorosas historias y sus trágicas consecuencias, mejor es que no hable de ellas.
No quisiera parecer resentido, aunque mis cartas serán siempre dictadas por esa verdad que, desgraciadamente tuve que vivir.
Aunque sé, que a esos jóvenes de ahora, pocos propicios a leer lo que no se le ofrezca en TikTok o Instagram, no serán mis lectores, quiero al menos que quede constancia de que, al menos yo, no me callo y en sucesivas entradas contaré lo vivido.
Al menos ahora puedo. Tengo la libertad, que tanto costó, de poder hacerlo. Siempre agradeceré a quien me dio alas, para que no siguiera arrastrandome.
Aunque al paso que llevamos, me daré prisa - y no por mi edad,- no sea que cualquier voz distorsionada, vieja y resentida, me lo prohíba.
¡Que en eso andamos!
(Continuará)
sábado, 7 de marzo de 2026
LA ESPADA Y LA PLUMA
(Publicado en el año 2022. Parece que la historia se repite)
Hubo un tiempo
en el que la vida parecía,
tener valor en todos los mercados.
Hasta que alguien,
maestro en cenizas y ataúdes,
asesino de azules y eficaz con la hoz
de espigas y de vidas,
decidió
que las noches fueran sombrías,
los latidos desolados
y los llantos como truenos de tormenta.
La vida y los pájaros,
en loca desbandada,
anunciaron al mundo,
que las bolsas se cerraban y
se multiplicaban los infiernos.
Mientras,
se van llenando de sangre las antiguas pantallas
de la despreocupación en colores,
y el odio y la mentira sustenta
el único argumento de un enfermo solitario
que llena sus vacíos,
con la ingrata misión de creerse importante,
entre la latente y peligrosa raza de Caínes.
Quiero ser la llama que grita
ante tanta ceniza
y tanta flor decapitada.
Soy el que sufre recontando niños
huyendo como hormigas asustadas,
También soy el que no es nadie,
el que será eco, olvido, nada.
Mi espada es la pluma.
Solo “malescribo” versos,
¡pero no tengo la conciencia acanallada!
sábado, 28 de febrero de 2026
OFICIO DE POETA
domingo, 22 de febrero de 2026
ESTRAMBOTE
La muerte, es solo un resquicio desconocido de la vida.
Un poema inventado, del que no conocemos el último verso.
Solo echaré de menos, los besos que me faltan,
las manos que me ayudan,
la brisa y los luceros.
La última caricia de mi madre...
Y después de todo lo aprendido,
me quedaré a solas,
sin poder rimar el último estrambote.
jueves, 19 de febrero de 2026
Aquella infancia, marcada por nubes azules,
surcos verdeando a pesar de los terrones,
pájaros jugando al escondite en la tarde preñada de ilusiones.
Aquellos días, en el que el tiempo sobraba,
mientras las horas somnolientas caían del campanario,
haciendo que los perros olvidaran los silencios.
Aquellos amigos, licenciados en nidos y lagartijas,
faltos de juguetes y sobrados de golondrinas,
que al trascacho de las parvas en las eras,
coleccionaban deseos y soñaban esperanzas.
Aquel primer amor,
desvanecido como una sombra,
entre nubes de tiza y peroratas magistrales.
Unos rizos dorados donde se ahorcaban los deseos
con ansias y ternuras primerizas.
Aquel yo,
que buscaba en el descanso de la noche,
alguna estrella fugaz
que iluminase la tristeza gris de la existencia
y le diera luz y latidos a un caminar sin metas,
a un penetrante olor a odios y cenizas.
Hoy ha crecido el tiempo
- tanto que comienza a acabarse-
y no todos los sueños se cumplieron.
Las luces de las farolas enmudecen,
las noches se acortan tanto,
que acabaré siendo perito en madrugadas
y a falta de soñadas estrellas fugaces,
tendré que acostumbrarme
al seguro brillo de la luna.
sábado, 14 de febrero de 2026
POR SAN VALENTIN
lunes, 2 de febrero de 2026
RECORDANDO
Hojeando viejas entradas, me encuentro con esta, publicada en el 2014, que me retrata y parece que no ha perdido actualidad.
Perdón por la osadía.
Hoy, 12 de enero del recién estrenado año 2.014, cumplo 78 años. Si miro hacia atrás lo vivido, aparte del considerable tiempo que ha transcurrido desde mi nacimiento a hoy, debo decir que, a pesar de los sueños incumplidos y los deseos abortados, estos 78 años han merecido la pena. Vengo de los rincones sombríos de una vida en gris y plomo, hasta la actual claridad de una libertad, no siempre bien aprovechada. Vengo desde la cartilla de racionamiento a las hamburguesas XXL, sin haber sucumbido al hambre en cupones que repartía aquella, ni a la grosera y grasienta realidad de estas. Vengo desde "gravemente peligrosa y "para mayores con reparos" a este constante, libertario y a veces pesado bombardeo de sexo que hay que ir sorteando pantalla a pantalla. Vengo del agua atemperada en barreño al sol en medio del patio, a la ducha sin necesidad de estar enfermo, el hidromasaje y el "spa", después de haber pasado por la palangana con agua calentada en un hornillo de gas. Vengo de más allá del jabón Lagarto. Vengo del jabón hecho con alpechín y sosa cáustica en un lebrillo de barro, al gel tónico, exfoliante e hidratante, fabricado con limones salvajes del Caribe. Vengo del pseudo pan milimetrado por el precio y la carencia, a los colines dietéticos de la abundancia, aunque me temo que si siguen los recortes, no tendré más remedio que volver a las andadas. Vengo de: ¿cuánta demora tiene esta conferencia, señorita?, al WhatsApp instantáneo, parco de letras y sobrado de imágenes. Vengo de una cultura deformada y contrahecha por oscuros designios de dictadores y “meapilas”, temerosos de un pueblo informado y culto, hasta esta eclosión de sabiduría e información al alcance de cualquiera. Vengo del silencio temeroso, impregnado de miedo, de un terrible país que tenía que esconder la cabeza bajo el ala, avasallado por aquellos que no supieron digerir su victoria, a este de hoy donde existe tanto ruido que a veces es difícil escuchar lo importante y donde, desgraciadamente, empiezan a colear alevines de aquellos “peces gordos” que ya tenía olvidados.
jueves, 15 de enero de 2026
GRACIAS
lunes, 12 de enero de 2026
CUMPLEAÑOS
Pensaba en mis momentos más eufóricos que podría seguir escribiendo hasta pasados los noventa, pero largo me lo fie.
Las palabras se esconden, las metáforas no nacen y en definitiva, visto lo visto, Calíope, me ha abandonado.
Me ha costado dios y ayuda, pergeñar, este soneto. No creo que se repita.
Perdonar el atrevimiento, pero puedo justificarme, con ese deseo, casi juvenil y estrambótico.
Escribo este soneto apasionado
que nace del amor y el sentimiento.
Sois notarios de este testamento,
que se asoma a la luz, desorientado.
Noventa años y esto se ha acabado,
por falta de pasión y agotamiento.
No quiero añadir al sufrimiento
el tener que sentirme avergonzado.
Respetarme el último latido
que se nutre del surco y de la espuma,
mientras hago castillos, sin arena.
Mi próxima estación es el olvido,
entre bellos recuerdos y la bruma,
de esta triste vejez que me condena.















