jueves, 22 de septiembre de 2016

EL RETO DE LOS JUEVES.- NEGRO MAR



Sin siquiera una manzana
que justifique su pecado,
abandonan su Edén
mendigando un lugar
al norte de la dicha.

Sin más aval
que el hambre de mil generaciones,
se endeudan en un viaje
con destino a la mentira.

La bíblica serpiente
que muda sus camisas en Armani,
solo tienta a los  gordos sudorosos
tachonados de medallas.
Almas de charol,
espantamoscas de oro
y mente de corsarios,
que sueñan con mármoles
donde mostrar su avaricia.

Los dioses necesarios
se esconden en la sombra,
consintiendo en silencio
el expolio y la muerte.

Un rumor de espumas
golpeando las cuadernas,
es la música de fondo
de la iniciada odisea.

Mientras la quilla
abre la interrogación de la noche,
allá lejos, en algún lugar,
donde quizás Dios dijo la primera palabra,
un puñado de penélopes negras
hilan con lágrimas de luto
el hambre de los que quedan.



A este lado del mar
donde el agua refleja colores impostados
y sonidos pretenciosos acompañan a las olas,
no alcanzamos a oír el lamento callado,
de un mundo sin futuro.

Quizás algún día,
tras una tormenta de odios,
los gritos nos disparen
con metrallas de rabia
y despertemos con miedo
de este cómodo sueño
que nos hace insensibles.


Pónganse los chubasqueros y adéntrense en mas tormentas en el blog de

jueves, 15 de septiembre de 2016

EN LA PLAYA VACÍA.- JUEVES DE SEPTIEMBRE



EN LA PLAYA VACÍA

Con el susurro del viento,
llega septiembre
y se deshace el secreto de la espuma.

Llega la tarde
cabalgando en silencios
y el mar manda la playa
besos de tristeza.

Un breve escalofrío de gaviotas,
me hablan de ausencias.

Me quedo en la orilla,
naufrago de una soledad,
que quiere ser rescatada,
en veleros de luces,
con rumbo a la esperanza.

                                                 Septiembre, 2016


Más historias en el blog Brisa de Venus



miércoles, 14 de septiembre de 2016

EVOCACION DEBIDA A JUAN ALCAIDE SANCHEZ



Ya sé que escribo con retraso, pero es lo que tienen las vacaciones, lo que nace como un borbotón, tiene que esperar por falta de medios para ver la luz.

Lo he pasado al ordenador tal como lo escribí el pasado julio. No quiero que la sinceridad de mi pluma, se pierda por afilados recovecos de seguros necesarios retoques.


Hay fechas en las que el escritor no puede evadirse de sus obligaciones, no tanto para con los demás, como para sí mismo. Y ese es mi caso en el día de hoy, 12 de julio.

Un día como hoy, hace 65 años, fallecía en Valdepeñas el hombre que tras de mis padres, fue determinante en lo que yo soy hoy como persona.

Me refiero a Juan Alcaide Sánchez, del que poco os he hablado, porque la vida manda y hay veces que hasta lo que se lleva dentro, lo que te marca termina por difuminarse.

Este poeta que no ha sido reconocido, debido a su propia modestia, ya que ocasiones tuvo para ese reconocimiento, debería estar en todas las antologías de la poesía española contemporánea.

Pues bien, este poeta, este maestro en todas las acepciones de la palabra, se fijó en mí (con 15 años), otros dos compañeros de curso y un estudiante de derecho, para crear la tertulia literaria “San Borce”, que apenas duró un año, al verse truncada por su muerte.

El propio poeta llamó a esta tertulia “elementalísima clase de sensibilidad” y que en realidad terminó por ser una clase semanal de vida, de poesía, de sentimientos.

Aquellos miércoles o jueves (¡ay! esta memoria), por la tarde que duran desde el final del verano del año 1.950, hasta su muerte en julio de 1.951, fueron para mí (y para mis compañeros) “una Enseñanza Media de la belleza”, un respirar aire puro, tras la irritante y oscura tristeza de una educación que coartaba, que ponía barreras y límites.

En esa tertulia se hablaba de poesía, de autores, de hechos cotidianos,  se leían nuestros incipientes trabajos, que eran expuestos a la crítica de los demás, siendo el maestro, quien dirigía, daba alas, cortaba vuelos, corregía sin ser ofensivo, ponía en el disparadero de la sensibilidad, a aquellos mozalbetes, que ante su presencia se sentían un poco más cerca de la belleza.

Desde el comienzo de la tertulia, cuando recitando a coro el pareado que ideó par nuestra confabulación con la poesía,  la vida y la tierra, que era:

                     “Por la pluma gota a gota,
                       Gota a gota por la bota”

hasta el momento más esperado, que era cuando el poeta nos leía sus últimas producciones, su correspondencia poética y hasta el final en el que nos prestaba algún libro de su voluminosa biblioteca, despidiéndonos siempre con una sonrisa, aunque el supiera que la muerte ya estaba acechándole, haciéndose audible en el ronco y negro rumor de su pecho.

Un jueves del mes de abril de ese aciago 1.951, al despedirnos nos dio a cada uno una pequeña cartulina, (que aún conservo), dentro de un sobre. En esa cartulina escrita en tinta roja, color sangre, en el anverso estaba escrito lo siguiente:

                       “Ahora  lo que se queda sin decir. La palabra
                         Octava, que Dios dijo… y no oyó nadie.
                         El llanto sin pañuelo.
                         El latido sin aire.
                        ¡Todo lo que se comerá después la tierra,
                         cuando dice a comer eternidades!

Juan 19.04.1951 y en el reverso una sola y triste palabra que ya entonces nos pareció como una despedida definitiva: “Adiós”.

Hubo más tertulias, aunque algún jueves nos llegaba el recado de que no habría reunión porque Juan estaba enfermo.

Hasta que un día de julio, mientras Nete, Mariano y yo jugábamos despreocupados en el patio de la bodega de un amigo común, Antoñito, el estudiante de derecho, nos vino a avisar: “Juan quiere veros”.

En la penumbra de su alcoba solo se oía el sordo rumor de la muerte, “minera de llanto”, que hacía su inexorable trabajo dentro de su pecho.

Nos cogió de la mano y nos beso uno a uno. Y no hubo más. Solo el sabor amargo de las lágrimas.

En un día como mañana, hace 65 años, aquellos cuatro amigos  volvimos a juntarnos, para coger con nuestras manos temblorosas, cuatro negras cintas que caían de su féretro.

Hoy con 80 años, sigo dándote las gracias Juan, maestro, poeta. Tú marcaste mi rumbo, ordenaste mis coordenadas y me enseñaste la singladura, rumbo a la bondad y la belleza.

Eso te debo. Me quedé con lo que soy, que seguro no es lo suficiente para tus expectativas, pero, al menos, he tratado de seguir tu rumbo.

Por eso hoy, con gratitud te recuerdo, amigo Juan, maestro Juan, poeta Juan.




domingo, 11 de septiembre de 2016

CASA DE CITAS


No se extrañen del nombre de esta nueva sección. No me he vuelto loco, ni pretendo sumarme a esa caterva de sitios en Internet, (debe ser buen negocio si tanto proliferan), que se dedican al ayuntamiento de personas solitarias o tímidas y que necesitan compañía.

Lo mío es mucho más simple, como podrán comprobar.

He tenido la costumbre, cuando he leído a los poetas, de apuntar aquellos versos que me han hecho pensar o, en la mayoría de los casos, me hubiese gustado que se le hubiesen ocurrido a mi delgado “cacumen”.

Esa “rebusca” que a lo largo del tiempo he ido haciendo de mis lecturas poéticas,  pretendo compartirlas con ustedes.

Cada domingo, os ofreceré, una visita a esa “Casa de Citas”, os recibiré, con las puertas abiertas a los comentarios… y por supuesto, no es necesario que para entrar, tengáis que dejar el número de vuestra Visa.

El voluntario precio a pagar, y mi premio, es que a través de esa cita, os enamoréis del autor y tratéis de conocerlo mas íntimamente.

Con eso me conformo. 








jueves, 8 de septiembre de 2016

PEDIDO DE LOS JUEVES.- REGALAME UN SUEÑO




 SUEÑOS


Mejor no despertar,
seguir guardando sueños en la almohada
y mañana,
cuando soles de cristal
saquen brillo al lomo de los peces,
y las ventanas,
manden recados de luz a las paredes,
me agarraré al canto de la alondra
…. ¡ y que sea lo que la vida quiera!


                                                               Septiembre, 2016



Mas sueños. ilusiones y fantasías en el blog SOLILUNA  de Maribel