… y el hidalgo enloqueció de luz, escucho el recado de la brisa y los gigantes volvieron a ser molinos.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

JUEVES DE AMISTAD.- MI AMIGO FERNANDO




Ni la distancia, ni el tiempo
pueden corroer los muros
de la sincera amistad.

Cuando todo era inocencia,
en un patio empedrado
y a la fresca sombra de una higuera,
 soñamos días azules,
viajes sin retorno,
hazañas insólitas.

 Tu madre,
siempre risueña y enlutada,
dejaba su costura
y nos bajaba a la realidad
con aquel pan y chocolate
de los días de miserias.

Soñábamos en las noches silenciosas
uncidos a la Osa Mayor
desbocados de ilusiones y deseos.
Y un vértigo de realidades
temblaban en las ventanas que daban al futuro.

Ni el Guerrero del Antifaz,
ni Roberto Alcázar, ni Pedrín,
colmaban nuestras ansias de aventuras.

Y de esa manera
fuimos pasando por las horas herrumbrosas,
en el tiempo que se pierde la inocencia.

Después, vino la vida
y empezamos a sentir
más cercanas las eternidades.
Empezaron a tomar cuerpo los olvidos,
se acabaron los tebeos,
y tuvimos que aprender
a escribir la propia historia.

Lo que empezó siendo carcasa de luces y de sueños
terminó por ser sosiego,
farragosa y repetida realidad de ir viviendo.

Se fueron apagando
aquellas luces que apenas encendimos
y nos pusimos a la vida
con lo poco que nos enseñaron.

Le hemos puesto nombre propio a los capítulos,
prestándole a cada uno el apellido,
con el ansia de que en ellos reluciera.

Ahora son suyos los proyectos
y nosotros,
Fernando mi amigo,
el hermano que no tuve,
volvemos al principio con menos claridades,
con un lastre de aventuras no empezadas,
ausentes ya de tantas vidas que soñamos.

Gracias Fernando:
a pesar de los silencios y las distancias,
siempre te tuve cerca.

Tan cerca como se escuchan los latidos,
de un corazón agradecido.


Mas sobre la amistad en el blog de SAN






sábado, 13 de diciembre de 2014

EL OFICIO DE MENTIR


Imagen de Internet

Hay otra capa de ozono que lentamente va restando claridades al cada vez más feo panorama de la existencia.

Se va adueñando poco a poco de la realidad y sin ningún Kyoto que lo remedie, ensucia la escasa claridad que nos rodea. Me refiero a la mentira, esa mancha gris  e insidiosa que con insistencia febril se instala entre nosotros.

La primera acepción del D.R.A.E, es bien conocida por todos: “decir lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa”.

Pero hay una 2ª acepción que dice: “Inducir a error. Mentir a alguien los indicios, las esperanzas”.

¡Mentir las esperanzas!. Dar brochazos de zafiedad y luto a la alegre esperanza de cada uno. Reírse de los deseos que siempre deben ser verdes y risueños.

Paso por alto, esa mentira prácticamente aceptada por todos, enmarcada en lo que se ha dado en llamar “publicidad engañosa”, que se inventa términos, retorcidas y desconocidas pócimas, pretendidas ventajas, que son lisa y llanamente: mentiras.

Me refiero a los mendaces que trapaceramente,  le dan la vuelta al diccionario, para decir hoy una cosa y al día siguiente la contraria, sin que se les mueva de vergüenza un solo musculo de la cara.


Y muchas otras facetas del vivir diario, que ocultan sus felonías, tras el multicolor telón de la mentira.

Pero yo quiero referirme a la mentira de los hombres que debían dar ejemplo de mesura, verdad  y rigor. Me refiero a los políticos y a los que viven al agradable calor de su proximidad.

Decía Apolonio, “que a los siervos les correspondía mentir y a los hombres libres decir la verdad”.  

Hoy todos somos hombres libres, afortunadamente, pero todos entendemos esa distinción que hacia el filósofo de Tiana.

Me refiero a esos embusteros, barajadores, chapuceros, echacuervos, y fuleros, que son capaces de intentar hacernos creer que el sol los ilumina, aunque sea noche cerrada.

Esos pitofleros, falsarios, rollistas, invencioneros y sofistas,  que creen que el resto de los humanos somos imbéciles y ellos tienen la única llave que permite saber la verdad que les interesa.

En un estudio publicado en el “The British Journal of Psiquiatry” se asegura que los mentirosos compulsivos tienen un 14% menos de materia gris, lo que significa que se preocupan menos por los aspectos morales.

Hagan un repaso de personajes, que acaparan los telediarios y las ondas y saquen consecuencias de la catadura moral de algunos de los que  intentan mandarnos y su coro de aduladores.

En países de los que se dice que su “pedigrí” democrático es superior al nuestro, a un político se le puede perdonar cualquier error o pecado, lo que no perdonan nunca es que les mientan.

Aquí por el contrario, parecen tener barra libre e incluso algunos lenguaraces blasonan de sus propias felonías.

Pienso para mí, que nosotros hemos llegado un poco  tarde a la democracia y por tanto nuestro historial es menos brillante, pero que no se crean a salvo esos mentirosos compulsivos, a nosotros lo que nos sobra es memoria.



sábado, 6 de diciembre de 2014

GLORIA FUERTES



El pasado día 27 de noviembre, hicieron dieciséis años que falleció la poeta, (nunca hubiese admitido ser llamada poetisa), Gloria Fuertes.

Tuve la suerte de conocerla gracias a mi buen amigo y excelente pintor Miguel Navarro que por los años setenta, nos invitó a mi mujer y a mí a la inauguración de una muestra de su obra en una galería madrileña.

Tras el protocolo del acto, nos quedamos un reducido grupo de amigos que fuimos invitados por el pintor y su entonces pareja, a tomar una tapas en un recorrido por tascas y tabernas del Madrid viejo.

Entre ese reducido grupo estaba Gloria Fuertes.

Recuerdo como fue recibida en la taberna de la calle Mesón de Paredes, de mi paisano valdepeñero, el torero y pintor Antonio Sánchez. No en vano en una mesa desde donde se divisaba el retrato del torero hecho por Zuloaga, solía escribir Gloria, también vecina del barrio de Lavapiés.

Recuerdo de aquella noche, el torrente de su conversación siempre interesante, su voz peculiar, el eterno cigarrillo, y una bebida, poniendo énfasis en la brillantez de su verbo.


                            “No sé si pegarme un tiro
                         o pegarme un güisqui”

                         De entre toda su jugosa y brillante conversación, recuerdo algo que me dijo y no he podido olvidar: “si escribes con letras de verdad, no te importe si haces daño a los demás. Peor sería callar y ser tu el damnificado”

La Gloria fuertes mas conocida es la de la poesía infantil, en parte debido a la gran popularidad que le dio la televisión, pero es importante conocer la obra de esta mujer “autodidacta y desescolarizada” que sin embargo estuvo a la altura de poetas de su tiempo como Gabriel Celaya, Blas de Otero o Pepe Hierro, a la hora de hablar de la injusticia social, del amor y el desamor y de la muerte.

Su poesía coloquial fácilmente audible para el pueblo llano no iniciado, su inteligente sentido del humor, el apego a lo cotidiano y su acendrado amor a un Dios especial y muy a ras de tierra, hacen que esta mujer fuese también una voz distinta, pero cercana, en una época de mordazas y tabúes.

No tuve mas trato con ella, pero siempre fui un seguidor empedernido de su obra, tanto es así, que aun conservo una Antología poética 1950-1969, suya, editada por Plaza & Janés en 1.970 y que tengo que tratar con mimo porque de tanto uso, está prácticamente desvencijada.

Supe de su terrible enfermedad y me llené de dolor con el triste desenlace del que hace unos días se han cumplido 16 años.

Pasado unos años de su muerte, me enteré de algo que todavía hacía más humana y sensible, a aquella mujer que a veces trataba de mostrarse de manera diferente. Supe que legó la totalidad de sus bienes económicos, -que alcanzaron una considerable cuantía-, a una institución infantil, devolviéndoles a los niños lo que estos le habían dado.

De su libro “Como atar los bigotes del tigre” os dejo su poema

                                  SOY SOLO UNA MUJER

Soy una mujer y ya es bastante,
Con tener una chive, una tartana
Un <<bendito sea Dios>> por la mañana
Y un mico en el pescante.

Yo quisiera haber sido delineante,
o delirante Safo sensitiva
y heme
aquí,
que soy una perdida
entre tanto mangante.
Lo digo para todo el que me lea,
quise ser capitán, sin arma alguna,
depositar mis versos en la luna
y un astronauta me pisó la idea.

De PAZ por esos mundos quise ser traficante
-me detuvieron por la carretera-
solo soy una mujer, de cuerda entera,
solo soy una mujer y ya es bastante.

                           

sábado, 29 de noviembre de 2014

LLUEVE


Fotografía del autor.

Las ventanas lloran su tristeza con lágrimas de lluvia en sus cristales.

La mañana ha borrado de la paleta del cielo todos los colores, dejando solo una gama de grises.

Los pájaros han cancelado todos sus vuelos, guareciéndose en el seguro y caliente hangar de las marquesinas.

En las terrazas de los edificios, no aparece la ondeante blancura de las sabanas, dejando a la vista una maraña de alambres oxidados.

Una gota tras otra, empiezan a componer la acabada sinfonía de la lluvia.

Llueve y se nos anega el alma, llueve y caminamos cabizbajos, perdiendo los contornos en los charcos, como si fuésemos extraños seres que abominamos ahora, de la alegre materia que buscamos en los mares.


Llueve, pero bajo nosotros otra vida se prepara.


Un ejército de gnomos, elfos, duendes y diablillos, empiezan a desperezarse con el sugerente sonido de las gotas y con canciones renovadas, vuelven al trabajo tras meses de letargo.

Hay que abrir y orear los oscuros viveros donde dormitan las flores nuevas, poner a punto los laboratorios, para que al finalizar esta sinfonía de lluvia, se pongan a hervir redomas, cubetas y damajuanas, para destilar los nuevos perfumes que nacerán en primavera.

Una sola gota, es capaz de poner en marcha el telúrico big bang, que hace posible que con franciscana paciencia, vuelvan a ordenarse el amodorrado ejercito de animales, insectos, larvas y todo aquello que hace posible que la vida sea.

Un ejército de deidades menores, pero diosa al fin y al cabo, empiezan a diseñar los intrincados bocetos con la que se consiguen que los amores nazcan, mientras con pespuntes de luna y remaches de estrellas, se confecciona la próxima colección de seducciones para primavera-verano.

Bajo nuestros zapatos mojados, el run run de un vigor nuevo, viene a decirnos que sobra la melancolía y no vienen a cuento las tribulaciones.

Llueve, sí. Pero no hay que estar triste. Estamos asistiendo al comienzo de una nueva vida.

Aunque pronto se haga de noche, no podemos olvidarnos de la risa.





jueves, 27 de noviembre de 2014

RELATO DE LOS JUEVES.- EL CUMPLEAÑOS DE JULIA


Edición de una fotografía del autor.


Julia, no se sentía todo lo feliz que debía, a pesar de que ese día cumplía 48 años.
Mientras preparaba la clase, pensaba que a pesar de vivir rodeada de niños, no había podido sentir dentro de sus carnes el desconocido y placentero dolor de saberse madre, además de maestra. Eso y la desmesura de un mundo que solo mira a los que resplandecen y escalan, mientras se olvidan de aquellos que tienen la encomiable labor de modelar personalidades y cubrir con capas de cultura la primeriza arcilla de la vida que empieza.
Ser hija sola, tener que compatibilizar los estudios y el cuidado de sus padres, el vivir en un pueblo pequeño, donde las ocasiones de conocer varón eran muy limitadas, y también su propia timidez, le fueron alejando de esa condición, que en esta mañana radiante de su cumpleaños, echaba de menos.

Cuando consiguió aplacar los ánimos de su infantil alumnado, siempre vocinglero  e inquieto, les pidió que la clase del día la dedicaran a pintar el dibujo que a cada uno se le ocurriera. Y que al final tendrían que entregarle, antes de hora del recreo, para que durante ese tiempo, ella pudiera examinarlos.

Mientras los alumnos se afanaban con colores y borradores, absortos, ahora sí, en la tarea encomendada, Julia ganaba su tiempo volviendo a leer “Lo raro es vivir”, una novela de Carmen Martín Gaite, autora por la que sentía una gran devoción, desde que leyera a sus 18 años, la premiada “Entre visillos”.

Una vez en su poder, todos los dibujos, dejó la lectura, mandó a los alumnos al recreo y se dedico a mirar uno por uno los trabajos requeridos.
Muñecas llenas de rutilantes abalorios, héroes de tebeo, guardametas haciendo imposibles paradas, casas con árbol, chimenea y humo, escena bélicas con mastodónticos armamentos, todo ello plasmado con líneas temblorosas y los colores más propicios para hacer plausibles las escenas, no fueron capaces de evitar esa tristeza que le rondaba, por no poder vivir la vida que quería.
De entre todos los dibujos, eligió uno que representaba una playa un tanto psicodélica y particular, que a pesar de su rareza no dejaba de poseer una cierta y rara belleza.
Vio la firma y comprobó que pertenecía a Moncho, el único alumno especial que había en su clase.
Miró por la ventana y pudo verlo, silencioso y solo, sentado debajo del árbol, mirando fijo al horizonte, mientras los demás, corrían y competían, entre gritos y sudores.

Bajó y se sentó al lado de aquel muchacho de mirada distinta y facciones particulares, el de la sonrisa constante y la soledad de compañera, el que había nacido rehén de un síndrome que ninguno de sus compañeros había  aprendido siquiera a pronunciar.
Enseñándole su dibujo, le dijo:
.- Moncho, me gusta tu dibujo.
¿Quieres llevarme de la mano hasta esa playa tuya de barcos amarillos, de arena azul y nubes verdes, donde el agua de color rojo, acaricia a ese cielo que se funde con el agua, en una línea negra que no le resta esperanza a la realidad cierta de una felicidad verdadera?
¿Quieres enseñarme a que brisa fresca le compras las sonrisas?
¿Con que palabras persuasivas has conseguido que sirenas de luz te pinten de azules la mirada?
¿Cómo pudiste sacar de un frio predio de sombras, la caliente y cálida textura de tu amoroso tacto?

La mano de Moncho acarició su cara, al tiempo que aprovechaba para limpiar las lágrimas que nacían.
No tuvo más remedio que copiar su perenne sonrisa, empezando a comprobar que, ahora sí, empezaba a celebrar su cumpleaños, mientras recibía el calor de aquellas manos, que solo sabían de ternura, como el mejor regalo que nunca tuvo.


Más cumpleaños en La Plaza del Diamante.




martes, 25 de noviembre de 2014

CARTA ABIERTA A ELVIRA FERNANDEZ, ESPOSA DE RAJOY.


Fotografía de Internet

Señora: permítame la osadía de dirigirme a usted, mediante estas letras, pero lo hago, pensando en que su predicamento ante el señor que nos gobierna, es el camino más corto para poder ser escuchado.

Comprendo lo atareado que debe estar su compañero, tratando de desbrozar secas raíces, reponiéndose de los traumas producidos por sus constantes viajes en avión, recortando cromos del diario Marca, coleccionando vitolas de habanos, (por cierto, la valija diplomática del Ministro de AA.EE, vendrá repleto de cajas, después de su viaje a Cuba); buscando en las hemerotecas, viejas propuestas, para que convenientemente maquilladas, puedan presentarse como nuevas y revolucionarias proposiciones; aprender el alemán, esa difícil lengua en la que habla quien manda y de la que hasta el momento, su marido, solo ha aprendido a decir “ja” y como puede comprobar la cosa no está para reírse.

En fin toda la pesada carga de su responsabilidad institucional.

Pero verá, no sé si usted, esposa y madre, ha comentado en alguna ocasión, con su compañero, en los momentos de intimidad que seguro tienen, algo que según puede comprobarse, a él, le ha pasado completamente desapercibido.

No es que yo quiera, al presentarle esta cifra, que seguro no conoce, el desestabilizar la armonía de un matrimonio “como Dios manda”.

Pero me atrevo a dársela, ante el silencio oneroso de quien debería ser líder, para acabar con tanta tropelía.

Elvira: EN LO QUE VA DE AÑO HAN MUERTO 44 MUJERES POR LA VIOLENCIA DE GENERO.

Y su marido, como suele acostumbrar. Desaparecido.

No es que yo pretenda que mande un SMS a cada una de las familias de esas mujeres, en las que le dijera: “nada es fácil, hacemos lo que podemos, resiste”. Seguro que Montoro pondría el grito en el cielo, ante tanto gasto inoportuno.

Ni tampoco pretendo que una  asignatura de “Educación de la Ciudadanía”, sobre la que su marido y compañía se ciscaron, sea la de enseñar desde niños que hombres y mujeres son iguales y ningún ser humano tiene derecho de posesión sobre otro.

Pero al menos, una comparecencia, dando la cara y poniéndose al frente de la lucha contra esa lacra, aunque fuese en plasma y sin admitir preguntas, nos permitiría saber que tenemos un Presidente, que es consciente de los problemas ciudadanos, como lo es esta terrible pandemia de asesinos que degradan al género humano.

Y por favor dígale que lo haga de corazón y sintiéndolo, que queda muy mal en la tele, cuando no cree en lo que dice y le tiembla el ojo izquierdo y “sesea” en demasía.

Perdón por ingerirme en su acomodada y tranquila vida, pero entiendo que esa victimas, bien merecen mi atrevimiento.

                                                      Atentamente




miércoles, 19 de noviembre de 2014

EL RETO DE LOS JUEVES.- MI OBSESIÓN

Fotografía del autor


MI OBSESIÓN


Cuando barajo los recuerdos,
al levantar la carta que da juego
siempre me sale el comodín de tu sonrisa.


Cuando busco en desvanes olvidados
los viejos cuadernos con palabras distintas,
solo encuentro corazones con tu nombre bordado.


Cuando la costumbre de tu aliento
se hace obsesión en el calor absorbente de mi pecho,
un rosario de caricias se hace temblor y sentimiento.


Quiero llegar con mi  mirada
más allá de donde alcance el pensamiento
y esperar tu llegada con un regalo de auroras.


Quiero agradecerte con mis versos
hechos con retazos de ternura
lo que fui, lo que soy,
lo que queda por vivir y lo vivido.


Quiero ser tu báculo, tu senda,
el árbol que da sombra en el camino,
el agua de la fuente que refresca,
el punto final de tu destino.



Más obsesiones en el blog de  LEONOR, Mi blog de Fotos