domingo, 21 de abril de 2019

CUADROS PARA UNA EXPOSICIÓN (14)



Hoy os voy a comentar sobre dos pintores a los que tuve la suerte de conocer y tratar y que fueron premiados en la Exposición de Artes Plásticas de Valdepeñas, de la que os vengo hablando cada domingo.

Pedro García Fernández, (Valdepeñas 1.930-2.009).

Pintor de profesión, (observar que no digo artista pictórico), lo recuerdo al caer la tarde, con los pantalones llenos de pintura blanca, mirando y remirando cada uno de los cuadros expuestos, observando matices, visionando ángulos, tratando de aprender de cada pigmento, de cada trazo, de cada veladura.

Y así una y otra tarde, uno y otro cuadro,  uno y otro año.


Primeras tentativas y al final el premio merecido de un “Molino de Bronce” en la XXVIII Exposición Nacional del año 1.967, por el Bodegón que reproduzco al comienzo de esta entrada.



Viviendo el que escribe en Castellón y faltando ya bastantes años de Valdepeñas, el pintor consiguió ponerse en contacto conmigo para pedirme encarecidamente que le hiciera la presentación de una muestra que iba a exponer en una galería de la ciudad mediterránea.

No pude negarme y logre pergeñar algunas palabras loando sus ansías de saber, su ya reconocido merito pictórico y como las ansias de superación y la pasión por el arte, puede cambiar la vida de una persona.

José Antonio Rúa Jiménez, (Villamanrique, 1.936-2.011)

José Antonio Rúa.- Alacena.- Molino de Oro, año 1.978

Pintor valdepeñero, ya que con pocos meses vino a esta ciudad con su familia desde este cercano pueblo manchego.

Autodidacta y también pintor de profesión como el anterior, terminó por dedicarse por completo al arte pictórico, consiguiendo vivir dignamente, por su dedicación y su estudio sobre este difícil arte.

Pintor realista, que va evolucionando en el trato de su paleta, gracias a sus viajes a París, para estudiar a los impresionistas  y a la labor didáctica del pintor japonés Tadasi Ohnuma, al cual tuve la suerte de conocer y con el que entablé una buena amistad y del que conservo este cuadro llamado “Samurái su esposa”, fechado en 1970.


Y un dibujo con su firma en el Álbum de “La Quintería”, que no me resisto a publicar,  aunque tenga que dar una somera explicación.

No debí elegir bien el día para pedirle su autógrafo o mejor no supe elegir el momento.
Comprender que estábamos en Valdepeñas, Ciudad del Vino, en un bar Mesón donde las jarras de vino y los buenos aperitivos, eran los ingredientes necesarios de la felicidad y la risa y seguramente la solicitud la hice después de una  bien regada celebración.



Volviendo a Rúa, les contaré que estando yo ya jubilado, se puso en contacto conmigo telefónicamente, con el encargo de que le buscase una sala de exposiciones para mostrar su obra en Castellón. Con la ayuda de uno de mis yernos, conseguimos apalabrar para después del verano la cesión de la sala de Exposiciones de la Excma. Diputación Provincial.

Así se lo comuniqué y al poco tiempo recibía, por mediación de un cuñado suyo que vivía en el Grao, dos pequeños cuadros y un póster a tamaño natural del “Bodegón de los Vasos” de Pancho Cossío.



La exposición no se pudo celebrar. En julio de 2.011, el pintor y amigo José Antonio Rúa, moría de cáncer.

Será difícil encontrar obra de estos pintores en los museos o en las grandes colecciones, pero he querido traerlos aquí, para demostrar como el arte, cuando se exhibe, cuando se hace tradición y costumbre, cuando comulga con las inquietudes de un pueblo, hace posible el milagro de la pasión y la belleza.

Este es mi homenaje a ellos y a Valdepeñas, donde  el arte y la sensibilidad están en el aire.





domingo, 14 de abril de 2019

CUADROS PARA UNA EXPOSICIÓN (13)

Agustín Úbeda.- Cuando se va la tarde.- Óleo/lienzo-130x130.-Pámpana de Oro Año 1.967



Agustín Úbeda, otro prominente pintor manchego, nacido en Herencia (Ciudad Real), en el año 1.925 y fallecido en Madrid en el año 2.007.

Su reconocida obra se encuentra además de en Valdepeñas, en el Museo de Arte contemporáneo de Madrid, de San Diego en California, en La Villa de París, de Ginebra,  en el Oklahoma Home Center y en Los Ángeles, entre otros muchos.

A pesar de que cuando lo conocí personalmente el me superaba en edad, intimamos bastante y todo porque en la conversación que mantuvimos supimos que ambos habíamos tenido el mismo primer maestro, que por avatares de los convulsos momentos de la época, había ejercido en nuestros respectivos pueblos.

Pude comprobar que al tiempo que un gran pintor era un hombre amable y sencillo, pero lleno de inquietudes.

Discípulo de Vázquez Díaz en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, también se graduó en la Escuela de París, gracias a una beca del Instituto Francés y de la Fundación Juan March.

Su pintura ofrece un barroquismo lírico, no exento de un cierto quehacer irónico y desenfadado, donde se comprueba las influencias de Chagall y Picasso.

Del primer cuadro que tengo en mente de la primeras Exposiciones en Valdepeñas, es de este que os muestro y del que solo recuerdo que los visitantes les dio por llamar “El Gayo Kirico”, seguro que recordando el famoso cuento de ese nombre.



Es posible que este fuera el premio Molino de Oro de la Exposición de 1.960, pero no puedo confirmarlo.
También fue premiado en el año 1.967 con la Pámpana de Oro por “Cuando se va la tarde”.

En 1.969 por “Boda Forzada”.



Y en 1.980 por su cuadro “Ella terminó siendo la más celebre”.



Recuerdo que con el dibujo con el que estampó su firma en el libro de Visitas de “La Quintería”, pude comprobar la facilidad con la que un artista es capaz de plasmar con un sugerente y único trazo lo que su mente le ordena.




miércoles, 10 de abril de 2019

LA ETERNA EDUCACIÓN




Estoy de acuerdo con Manuel Vicent, cuando dice que "vendería mi alma al diablo, antes que refugiarme en la nostalgia", por lo que me gustaría, que quien se atreva a leerme, entienda que lo que voy a escribir, es una cierta mirada atrás, sin nostálgicos prejuicios pero con la constatación de una vivencias reales, que he podido ir comprobando con el paso de los años.

Entiendo que los tiempos cambian de la misma manera que cambian las personas y por el mismo motivo vital, cambian las costumbres y los modos de convivencia. Lo entiendo como normal y positivo, porque si no, nos veríamos anclados en un pasado inamovible y frustrante.

De la misma manera, siempre he creído que había cosas que debían ser básicas y constantes y que desgraciadamente, veo que no son como yo pensaba.

¿La culpa es mía por seguir creyendo en unos conceptos, que algunos pueden creer arcaicos y anticuados? Seguramente sí, pero me cuesta entenderlo.

Miro hacia atrás y se van quedando en el camino cosas, seguramente intrascendentes, pero que yo hecho a faltar.

No puedo entender que al pasar al bar, la panadería o cualquier otro lugar y demuestre mi educación diciendo !buenos días!, la mayoría de las veces, esa sencilla, pero benéfica frase, reciba la absoluta callada por respuesta. ¿Tanto cuesta responder a mis buenos deseos, con una simple palabra, un gesto, una sonrisa? Pues si debe costar, cuando todos se refugian en un silencio rácano, pobre y separador.

Ya sé que el problema de la vida actual es la prisa. Nadie tiene tiempo para nada, nadie es capaz de ceder el paso, de ayudar al que siente que sus pasos se enredan en la maraña lenta de los años, nadie es capaz de ceder un solo segundo de su tiempo, para preocuparse, aunque sea mínimamente, de los demás.

Es tiempo de aridez y sequedad y los embalses de las sonrisas están bajo mínimos.

Hay gente que sale cada mañana a la vida con el gesto hostil y desagradable de la contienda y el hastío.

Yo he sido, soy y seré furibundo defensor de la igualdad de la mujer con respecto al hombre y defensor a ultranza de todos sus derechos, por lo que me duele que algunas no entiendan que el ser educados con ellas, no me hace ser machista ni interesado. Lo siento, yo seguiré cediéndoles el paso, mandándolas flores, ponderando sus virtudes y alabando su belleza. Seguramente me tomarán como el residuo de una educación trasnochada, pero es la que tengo.

Pero hay algo que me preocupa sobremanera. Es el comportamiento de muchos jóvenes con los mayores.

Muchos de ellos no han logrado entender, que esa libertad que la familia les da y la educación les enseña, no puede significar el traspasar todas las barreras y no es necesario arredrar en el triste rincón de la intolerancia a aquellos que les han hecho posibles.

No deben olvidar, que ellos son una semilla futura de achaques, de estorbos no deseados, pero también de historias vividas, de experiencia y sobre todo serán el necesario cupo de vejez imprescindible para que el mundo siga girando con las vueltas precisas.

A todos les recuerdo las definitivas palabras de Cicerón; "nada resulta más atractivo en un hombre que su cortesía, su paciencia y su tolerancia".

Atractivo, tenga o no tenga arrugas.




lunes, 8 de abril de 2019

NO, AMIGA, NO.




¡No, amiga, no!
yo, al igual que tú, amo la vida
y no me pongo “cansino” ante la puta  muerte.

Yo, como tú,
añoro los paisajes,
tiemblo con las bellas sensaciones
y con los sinceros latidos
que el corazón ordena.
No, no me gusta la poesía decadente
ni rimar las palabras
con negros nubarrones de tristeza.

Como tú,
prefiero el vals de las espigas,
los molinos que molturan realidades,
la brisa que el mar ofrece,
cuando la tarde recoge las tumbonas.

Necesito la poesía,
para poder gritar aquello,
que algunos callan y nos duele.

Pero la vida,
esta mi vida de ahora,
le pone sordina a las sonrisas,
alumbra desesperanzas,
cuando busco la alquimia que procura
la ternura alegre de un poema.

Me lo dice cada mañana,
este dolor que me corroe las entrañas,
este freno de viajes diseñados,
de sueños programados,
este dolor de no poder llegar
a lo que añoro y pienso.

Este delirio de saber
que  donde llega el pensamiento,
no acaban de llegar mis huesos.

Me pasa,
y lo siento por Celaya,
que a mi poesía se le ha mojado
la pólvora del futuro.
¡La debí gastar en salvas sin sentido!

No amiga, no.
Yo, al igual que tú, amo la vida.

Cuando mi mente viva llega
donde no pueden llegar mis piernas,
entonces si me nace una puta tristeza!



domingo, 7 de abril de 2019

CUADROS PARA UNA EXPOSICIÓN (12)

José Luis Sánchez.- ESTUDIO DE CABEZA.- Cemento patinado 40x26x35.-XLV Exposición Valdepeñas.- Año 1.953


José Luis Sánchez, (1926-2018), es el escultor manchego, (nació en Almansa, Albacete), más reconocido.

Licenciado en Derecho, (llegó a estudiar para Juez), es uno de los grandes escultores de la segunda mitad del siglo XX, conocido por ser pionero de la abstracción en la escultura y por el uso de materiales para sus diseños y obras, hasta entonces no utilizados.

Sísifo II

Sánchez estudió en Madrid, Roma, Milán y París. Fue coetáneo de Eduardo Chillida y pionero de la abstracción en España junto a figuras como Rafael Canogar, Antonio Saura, Manolo Millares, Luis Feito o Martín Chirino.


La Paz Aupada.-  Almansa.


A su vuelta de París empieza una producción abstracta de su escultura y un acercamiento a la arquitectura a través del también manchego Fisac, Javier Carvajal o José Luis Fernández, a los que conoció tras fijar su residencia en Madrid, en 1955.


 Pórtico de La Mancha.-  Albacete.

En el dibujo que me dedicó: “Para Juanito y para su Quintería”, no puedo recordar con que material lo diseñó, pero supo darle el trazo necesario para dar dramatismo a esas manos, no sé si suplicantes o angustiadas.



Tras su reciente muerte, (agosto del pasado 2.018), fue nombrado hijo predilecto de Castilla La Mancha.

El que escribe manchego en el exilio, se congratula de ese nombramiento.




jueves, 4 de abril de 2019

LLUVIA DE PALABRAS




                    
          Hace tiempo alguien me pedía
          optar por la palabra más hermosa:
          difícil decisión si digo rosa,
          lo mismo que si elijo algarabía.

          La primera palabra bien podría
          hacer valer su fama de olorosa,
          pero la otra también saldría airosa
          mostrando el sonar de su alegría.

          Y qué decir de abrazo y armonía,
          amor, libertad, amistad  y vida,
          mar, amanecer, susurro, aurora.

          Todas saben a paz y epifanía,
          ninguna tiene olor a despedida
          y abrazan con su luz acogedora.



lunes, 1 de abril de 2019

LLUVIA DE ABRIL





Hoy es primavera y llueve.
Lo veo en la tristeza
que alumbra mi ventana,
digan lo que digan
los mentirosos calendarios.

La lluvia besa,
con su lágrimas dulces,
como queriendo lavar
las borrosas espumas
 que mueren en la playa.

El agua,
troceada por el filo de las hojas,
amodorra a los pájaros,
que se esconden en las ramas.

La tarde,
vacía de campanas,
preñada de nubes y sucia de charcos,
 ahíta de soledades,
va deshojando relojes,
mientras hilos de lluvia
van lavando las estatuas
y sacando un verde nuevo
al brote de las hojas.

Esta tarde de lluvia no prevista,
con su nueva música,
le pone diapasón a los latidos
y trastoca el volar de las gaviotas.

Ahora que es abril, el tiempo de las risas,
hay un llanto triste
que gotea de los tejados,
como de viejas plañideras
que cuelgan de los aleros.

Llueve tanto,
que la tarde parece desangrarse en gotas,
mientras mi soledad ordena,
la premura de un poema,
amasado en lluvia y notas de viejos saxofones.



domingo, 31 de marzo de 2019

CUADROS PARA UNA EXPOSICIÓN (11)


José Cañadas Mazoteras.- Pintor.- öleo/lienzo 116x90. Molino de Bronce.-XXV Exposición de Valdepeñas.- Molino de Bronce.

José Cañadas Mazoteras, pintor manchego nacido en Argamasilla de Calatrava en el año 1.933, inicio su andadura pictórica a temprana edad y fue en la Exposición De Artes Plásticas de Valdepeñas, donde se dio a conocer.

Licenciado en la Escuela Superior de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, terminó decantándose por ser un artista tipo de la llamada Escuela de Madrid que nació como contrapunto a la llamada Escuela de París.

Dentro de esa corriente pictórica estuvieron artistas tan renombrados como Vázquez Díaz, García Ochoa, Menchu Gal, Redondela, Martínez Novillo, Francisco Arias y un larguísimo etcétera.


José Cañadas Mazoteras.- Dos en jornada intensa.- Óleo/ lienzo. 97,5x146.- Molino de Bronce. XXX Exposición de Valdepeñas 1.969.

La pintura de Mazoteras, se trasforma desde una figuración que ya busca pinceladas distintas, hasta una percepción estilizada, caso infantil, pero lírica del paisaje.

Cuadro del Pintor de 1.974.

Tengo la suerte de conservar en el libro de firmas de “La Quintería”, el autógrafo que os muestro, sobre el que quiero haceros alguna consideración.

En ese “a Juanito gran catador de estos menesteres”, el Juanito soy yo y así era como me conocía medio Valdepeñas, y el otro medio también, para diferenciarme de mi padre que era Juan. Lo de “gran catador”, no deja de ser un exceso del pintor.
Vengo a aclararlo, porque cuando el pintor lo firmó, yo ya tenía mis buenos 34 años y puede parecer un poco exagerado ese diminutivo.



El dibujo es una Pámpana que el mismo aclara que es de plata, (un meritorio segundo Premio), y en la celebración no debieron servirse muchas jarras de vino, ya que se nota el pulso firme del artista.








viernes, 29 de marzo de 2019

AUTOCONTROL




.- No tenía problemas de autocontrol. Sabía que en su vida todo eran ganancias, porque venía de la nada.

.-Una buena manera de ejercitar el autocontrol consiste en volver a intentarlo, en vez de abandonar.

.- El autocontrol consiste en ser rápido, pero no apresurado.

.-El autocontrol de aquella mujer era admirable: cuando le decían FEA, ella traducía: FANTASTICA, ESPECIAL Y ADORABLE.

.-Verdadero ejercicio de autocontrol: resistirse a lamer las tapas de los yogures.

.- Sabía la diferencia entre Querer y Necesitar.

.- Era capaz de, en el desorden,  encontrar una razón.

.-Autocontrol consiste en pensar en las estrellas, cuando estás en el mar a 20 metros de profundidad.

.- Autocontrol consiste en seguir sin cruzar el paso de peatones cuando el semáforo está en amarillo.

.-Es ir a por el pan y no comerte el pico de la barra, cuando está de vuelta.

.- El más difícil autocontrol consiste en saber decir NO, aunque lastimes a alguien.

.- ¿Hay alguien capaz de controlarse, cuando recibe un beso en el cuello?

.-Autocontrol consiste en conseguir que no me afecte, lo que los demás puedan pensar de mí.

.-Eran 5 comensales. Quedaban solo 4 cigalas en la bandeja.
Hizo un verdadero ejercicio de autocontrol pidiendo permiso para ausentarse a los aseos.




martes, 26 de marzo de 2019

PALABRAS




PALABRAS


                   Y no se arrastra una palabra
                    a veces como una serpiente?
                               Pablo Neruda


Hay palabras que parecen que nacieron para el olvido.

Son las palabras proscritas,
palabras como los descartes
que quedan en la relectura de los versos.

Palabras asesinadas por las gomas,
después de ser escritas
 por negros y puntiagudos lapiceros.

Palabras abortadas de poemas nonatos
por la tristeza y el miedo del poeta primerizo.

Palabras a las que el folio
les  niega el derecho de admisión,
por falta de tersura y sobra de ceniza.

Palabras que hay que rebuscar
en los diccionarios de las tabernas,
las que se escriben a pié de página
 en ignotas biografías.

Palabras como retales tristes
de aquello que ya dicho
no recuerda la memoria.

Esas palabras andróginas
que no saben a qué sexo quedarse,
esas palabras que ni siquiera sirven
para llenar de brillo los negros epitafios.

Esas palabras que emigran
de las promesas de aquellos
que no piensan cumplir lo prometido.

La palabra solo será brasa y luz,
libertad y presagio,
el día que, descargada de odios, 
sea capaz de dar vida a los sueños.






domingo, 24 de marzo de 2019

CUADROS PARA UNA EXPOSICIÓN (10)

FRANCISCO ARIAS.- Paisaje de sierra.-  Öleo sobre lienzo 100x120.- XXV Exposición de V.aldepeñas., Año 1.964,


Francisco Arias, (Madrid 1.911- Madrid 1.977), formó parte durante la guerra del Quinto Regimiento, de la denominada Milicia Popular, encargada de la movilización y alistamiento de milicianos.

Dedicado a la labor plástica, contó con colaboradores como José Bergamín, Ramón J. Sender, Rafael Alberti, Miguel Hernández y otros.

Ya en el año 1.936 logra un accésit, junto a Gregorio Prieto, en el Concurso Nacional de Pintura. Fue Premio Nacional de Pintura  en el año 1.952, Medalla de oro de la Exposición Nacional del 1.964, por su óleo "Circo Romano de Mérida".



A pesar de tener ideas políticas, completamente distintas a las de Pancho Cossío, ambos fueron amigos y Arias, siempre dijo que le subyugaba la manera de pintar del santanderino. Ambos expusieron juntos en Portugal y obtuvieron la Pámpana de Oro de la Exposición de Valdepeñas, en los años 1.963 y 64.

En su pintura, siempre trata de subordinar la figura al color, el verdadero artífice de su obra y esas transparencias casi etéreas que también utilizaba Pancho Cossío.

Pancho Cossío.- Francisco Arias

Gerardo Diego, le dedicó al pintor un poema del que entresaco unos versos.

“El creador del paisaje es un hombre que olvida,
es un hombre que borra al cerrar sus pestañas.
Y vuelve a abrir sus párpados. Y aquello ya no existe.
Su memoria le viene de cuando el ser no era,
y no eran la luz ni los campos. El sueño,
compañero de Dios, sí que existía,
y en ese sueño -acuérdate- ya estaba tu pintura”.

En el año 1.964, al ser premiado en la Exposición de Valdepeñas, de la que os vengo hablando y en mi establecimiento de “La Quintería”, tuve la enorme suerte de platicar con él durante un buen rato.

No puedo recordar lo que yo bebí, pero si puedo decir que en el tiempo que estuvimos hablando tomó dos o tres cafés puros, que recuerdo que los paladeó.

El que escribe tenía 28 años y el casi me doblaba en edad y además era un pintor ya consagrado, por eso recuerdo su consideración, su forma vehemente de hablar de pintura, su fluida conversación y su interés por la Mancha, que conocía bastante bien. Aquella tarde –noche, fue un auténtico regalo para mí.

Como colofón me dedicó un autógrafo en el libro de firmas, previo a un dibujo que hizo con un bolígrafo y los posos del café y ceniza de los cigarrillos.