sábado, 22 de junio de 2013

URGENTE Y TARDÍA CARTA AL DIRECTOR




Como seguramente recordará, hace dos semanas me despedí de mis abnegados lectores, para poder atender perentorias tareas de mantenimiento del ámbito familiar.

Unos días de mal entendido asueto, del que no debo dar explicaciones, pues esta es la ventaja de los que somos dueños en propiedad del mucho o poco tiempo que nos queda por gastar.

Cuando ya todo está inmaculadamente limpio y con ese orden que te hace placentera la vida, vuelvo a ponerme delante del teclado, para rellenar unas cuartillas que sean el aviso alegre y volandero de que, de nuevo estoy entre vosotros.

Estos días he estado apartado de todo lo que era costumbre y agradable obligación.
Cuando llegaba la noche, con su acompañamiento de cansancio y agujetas, solo me quedaban fuerzas para buscar el acogedor abrazo del sillón de siempre, ese querido amigo que te espera con los brazos abiertos.

Y, aunque os echaba de menos, no tenía fuerzas para leer vuestras siempre esperadas disertaciones y mucho menos, para comentar, con un poco de enjundia vuestros interesantes trabajos.

Con el telón de fondo de una televisión, a la que no hacía caso, he navegado en las tardes noches de estos pesados días.

He  oído cosas de la situación política y judicial, que en otra coyuntura más placentera me hubiesen impulsado a escribir con rabia contenida.

Pero a la vista del proceder de los hombres que nos gobiernan, en cada una de las instituciones del Estado, no merece la pena gastar ni un solo segundo en comentarios, aunque el cuerpo y la mente estén dispuestos al reto.

En mi vida real no acostumbro a emitir juicios de valor sobre aquellos que me tratan como si fuera un imbécil.  Así me siento yo, ante estos políticos de pacotilla que  mienten como bellacos, sin que se les caiga la cara de vergüenza.

Decía Maurice Talleyrand que la palabra le fue dada a los políticos para ocultar  sus pensamientos.

Se quedó corto, algunos la utilizan sin rubor para tratar de ocultar sus vergüenzas, sus robos, sus estafas, su falta de palabra, su desprecio a los ciudadanos, su total olvido del sistema democrático que dicen defender,

Después del tiempo pasado, cada vez me fio menos de ellos y de sus amigos, siempre dispuestos a la ayuda, desde otras loable instituciones, también roídas por las ansiosas termitas del poder y el dinero. Reses todas de la misma camada, compañeros de colegio de pago y club de tenis, accionistas de empresas de seguros dividendos, clientes de las mismas sastrerías.

Cuando en la próxima campaña electoral, me guiñen un ojo sonriendo, ya sabré que es para poder disparar con odio a la diana del poder y la justicia.

Perdonar amigos. Veo que se me calienta el teclado y no era este mi propósito.

Me alegra el estar de nuevo con vosotros. Confío en que seguiré contando con vuestra amistad, vuestra docencia y vuestro comentario.

He dicho docencia. La decencia la doy por asegurada. Vuestra firma aparece en el blog, no en el Boletín Oficial del Estado.

Dejad que me alegre: !!! estoy de nuevo en casa!!!

Señor Director: Gracias por publicar la insustancial carta de este cansado, pero recuperable becario.







11 comentarios:

  1. Pues me alegro cantidad de que todo hata vuelto a la normalidad.

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  2. Me alegra muchísimo que hayas vuelto al mundo bloguer para que tus lectores podamos disfrutar de tus entradas, que son un lujo para nuestras miradas, un placer leerte, de nuevo, de verdad.

    Has hecho bien en desahogarte y decir lo que piensas, que, aunque no merecen los políticos ni una sola letra de nuestras bocas, sí merecemos desahogarnos de tanta mentira como estamos viendo, porque se visten de mentiras para conseguir votos engañándonos con sus programas electorales, haciendo, después todo lo contrario,y una vez conseguidos "si te he visto no me acuerdo",

    No somos borregos, deberíamos protestar, no en casa desde nuestros sillones, sino salir todos unidos a la calle.

    Un beso.

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  3. ¡¡¡ Bienvenido a casa, Juan !!!

    Un abrazo

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  4. Pues ya lo han dicho todo, eso de enhorabuena y bienvenido, y no se que decirte sino que comparto experiencias, ¿colega?. Bueno de todos modos hoy, el día que te has "liberado", que has vuelto al "redil", la luna lucía en todo su esplendor, en su perigeo. .... por si sirviera de algo..... al menos a algún miembro femenino de tu familia.
    Si te quieres echar unas risas te sugiero que visites mi tercer blog, el de "La Abuela Faltriquera". Bss.

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  5. Leída tu carta, celebro que los asuntos que te alejaban hayan quedado bien resueltos.
    ¿Lo otro? Una realidad que parece un extraño sueño, del que espero cualquier dia despertemos.
    Un abrazo.

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  6. Me alegro de tu regreso a las páginas nuevamente Juan, los paréntesis son necesarios muchas veces por diferentes motivos y los motivos siempre están primero.
    Te dejo un fuerte abrazo, bella noche.

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  7. Pues bienvenido seas de nuevo... sobre lo que nos acontece poco hay más que decir, que al menos se salga pronto y podamos ver un poco de esperanza al menos.

    Besos

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  8. Me remito al comentario de tu post más reciente.

    Sobre lo de volver, bienvenido y bienhallado seas de nuevo.

    En los recodos
    Más bellos de la red
    Florecen letras...

    Un abrazo

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  9. Tus palabras nunca son insustanciales. Y me alegro que hayas vuelto a escribir.

    Un abrazo :))

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  10. Es bueno verte en casa y leerte y saber que las termitas no anidan en todos lados.

    un fuerte abrazo

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