lunes, 10 de diciembre de 2012

HAY DÍAS QUE NACEN INTERMINABLES



Recado de sucumbir.- Oleo de Fco. Arjona




Hay días que nacen tan interminables,
como los malos sueños.
Nada más descorrerse las cortinas del cielo,
parece como si del aljibe de los relojes,
las horas brotasen marrones y letales.

Un tedio que se despeña,
por lejanos abismos y oscuros horizontes,
llena de indeseables canciones
el bosque de los diales.

Amparándose en las corbatas,
los prohombres nominados
enjuagan en café amargo,
desteñidas oriflamas y repetidas jaculatorias,
tratando de inventar rebuscados alfabetos,
con los que enseñar el reptado diligente
de las serpientes que les nacen.

Mientras la mentira,
con su verdín de odio,
silencia carillones de lágrimas y blasfemias,
un reguero de vencidos,
con raídas etiquetas que no indican su destino
vagan su silencio y su rabia,
esperando que cualquier negociado
remache  en su frente el sello de supervivencia.

La tarde pasa ciega, sin futuro.
El mar encabrita sus olas, para nada
y un goteo de lágrimas empapan las basuras.

Todo sobrevive en una paz impostada
y la falta de gritos nos aboca
a la amarga realidad de otro día sin historia




6 comentarios:

  1. Coma siempre tu puntiagudo poema, lanzando dardos envenenados a los que se amparan en corbatas y trajes de ni se sabe que prodigio de la alta costura, Juan parece que esperemos que llegue la sangre al rio y tal vez cuando nos salpique en la cara movamos el culo, ya lo dice el refrán: Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.

    A estas alturas de la película, algunos no se han enterado todavía que a según qué gente o se les para los pies a tiempo , o cuando se reaccione será demasiado tarde y habremos perdido lo que a otros les costó incluso su vida.

    Un abrazo Juan

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  2. Y quedan los sueños, para terminar con tanta angustia.

    Saludo enorme, Juan. Que tengas una linda semana.

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  3. Es un poema estupendo Juan, reconozco esos días y esos gritos ahogados, desde aquí no percibo ese mar encabritado pero si un viento frío de impotencia y esas lágrimas que gotean las basuras.

    Muy bueno, la belleza de la palabra reivindicativa

    Un beso grande

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  4. Hay muchas maneras de gritar a los cuatro vientos cuando algo nos duele o nos molesta... tus letras diplomáticamente lo dicen todo mi querido Juan!
    Un placer pasar a leerte, te dejo un fuerte abrazo.

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  5. Esta invocación directa es efectista. Los hombres de corbatas, nuestros amos, buscan palabras extrañas -estoy pensando en el ministro L. D. Guindos- con las que salir adelante, avante sin la máquina de vapor que mueve todo el sistema: los ciudadanos. No permitirán que las pensiones suban lo que les corresponde.

    Siempre aprendiendo de ti, Juan.

    Un fuerte abrazo

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  6. Siempre nos queda la esperanza de un nuevo día, lleno de luz, de energía, de ganas, para demostrarle al mundo que nosotros también estamos aquí, y que les vamos a demostrar que no está todo perdido, que existen otras maneras y nuestras ganas de luchar. Porque espero que mañana con gente como tú o como yo, para todos nosotros, brille un nuevo y cálido día. Nadie nos podrá doblegar

    Un abrazo

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