jueves, 14 de marzo de 2013

LOCA POR LA LUNA Y LA POESIA





Dejar que os hable de la magia de este invento llamado Internet  que permite que podamos ponernos en contacto con gente que habita a miles de kilómetros de distancia y que haga posible que los sueños que no pudieron cumplirse, puedan hacerse realidad cuando queda poco tiempo para que las utopías se queden en tristes proyectos.

Viene a cuento este exordio para justificar algo que nunca pensé que podría hacer, contando como cuento con tantos amigos en este agradable trafago de los blogs.

Me voy a decantar por uno. Voy a reclamar vuestra atención, sobre una mujer joven que me ha enseñado a mí, que la doblo en años, a amar la poesía y ha sido la precursora de que me haya aferrado a la escritura, cuando el jubilo de la jubilación podía haberse vuelto desidia y falta de interés por las cosas del alma.

Es cierto que la necesidad de vivir, me alejó de algo que me inculcó un gran maestro y poeta amigo, el amor a la poesía. Me enseño que poniéndole poesía a la vida se vivía dos veces.

Pero los versos de mi juventud, no eran de consumo, se habían quedado en el abc de los principiantes sin lectura. Había que remozarse, había que volver a gastar madrugadas leyendo a los que marcan el camino.

Hace ya ocho largos años, me decidí a abrir un blog, donde empecé a publicar las primeras cosas que nacían de mi enmohecida pluma.

Y allí estuvo ella, Lucía Borsani, (junto a algunos otros, que han abandonado), para molestarse en leer mis entradas y tener la gentileza de comentar mis escritos. Y lo más importante, permitiéndome a mí, el conocer su poesía, fresca y natural, alejada de los cánones que yo conocía.

Han sido ocho años en los que no he dejado de admirarla, ocho años disfrutando de su amistad y de sus palabras siempre bien hilvanadas y brillantes.

Ambos empezamos en La Coctelera, una bitácora que nos hizo disfrutar de grandes amigos y excelentes escritores.

Yo abandoné mi antiguo blog por qué lo que empezó con ilusión y ansias, terminó en la soledad de un hogar con goteras y sin vecinos.

Lucía, ha tratado de seguir en esa casa, porque su bondad innata no le permitía dejar el sitio donde había conocido a tanta y tan buena gente.

Pero la soledad es triste compañera y terminó por abandonar. Ha vuelto con nosotros y yo me alegro de tenerla cerca.

Os pido que  le hagáis sentir vuestra compañía. Seguro que no os va a decepcionar, la calidad de su escritura y sobre todo su calidad humana, seguro que os hará sentirse recompensados.

Este es blog:

Entrar, merecerá la pena.


13 comentarios:

  1. Hola Juan, Allá voy, pewro antes te digo que merece la pena estar aquí.

    Saludo grandote, hasta allá.

    ResponderEliminar
  2. Pucha que me has emocionado querido Juan, otra vez y van...Y si tengo que encontrar el punto en que comencé a quebrarme, fue este: "me enseñó que poniéndole poesía a la vida, se vivía dos veces".
    Y voy a necesitar una tercera para agradecer esta magia de la internet que nos hizo aparecer, permanecer e interactuar como amigos virtuales y escribas pasionales. Así como lejos estoy, océano mediante, lejos estoy de haberme molestado en leer tus entradas... No amigo, han sido y siguen siendo un pan necesario, rico, nutritivo. Porque como dices hay que leer a los que marcan el camino, y también lo somos entre nosotros, escritores sin renombre que nos sentamos casi a diario detrás de una pantalla para que nuestros dedos hablen. Gracias por tu amistad, renuevo mi admiración ahora como vecina recién llegada y, ya sin nostalgia (sentimiento muy uruguayo), me pongo a escribir. Un abrazo y otro a tu selecto grupo de amigos, vaya ramillete que te has armado por aquí.

    ResponderEliminar
  3. Que preciosas palabras Juan, debe sentirse muy orgullosa.
    Te dejo un fuerte abrazo, bonita noche!

    ResponderEliminar
  4. Caray Juan, quedé encantada con su sitio y además es uruguaya!
    Gracias por la recomendación!

    ResponderEliminar
  5. De nuevo gracias Juan por esta iniciativa de abrirme puertas a los nuevos amigos. Estoy descubriendo casas increíbles, llenas de belleza y poesía. Un abrazo para todos.

    ResponderEliminar
  6. Gracias Juan por compartir, soy el afortunado que la tiene mas cerca... y me sorprende cada día...

    ResponderEliminar
  7. Y qué no hubieran dado los escritores de antaño por poder tener una plataforma como esta, a mi me parece, simplemente, mágica. Sobre todo cuando acabas por encontrar, y eso lleva un tiempo, a gentes que no utilizan el anonimato de un nick para deslizar ruindades por este mundo de ceros y unos. Yo me alegro mucho de contar con un vecindario sincero; un vecindario que hace del blog un modo de expresión de sus inquietudes, pensamientos, sentimientos y hasta sentido del humor. Y la poesía es uno de esos modos.

    Voy a conocer a la persona que citas.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Pues allá vamos... yo aún tengo el blog abierto de la coctelera, por que me da mucha pena ya que fue muy importante para mi y de vez en cuando vuelvo, así que visitaré el blog de Lucía por que confío en ti Juan desde hace muchos años ya.

    Un abrazo a los dos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bueno no sentirme tan sola en esa melancolía, Ana. La Coctelera fue tan importante para mí que le seré eternamente agradecida. Un abrazo.

      Eliminar
  9. Qué lindo es tener a alguien especial que nos motive e inspire.

    Acabo de ir a conocer el blog que recomiendas, antes de dejarte mi comentario y de veras que marca la diferencia, tiene un estilo propio muy peculiar y mágico.

    Gracias por darnos a conocerlo!

    Abrazos alados.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Diana, muchas gracias. Mis puertas, abiertas. Cariños.

      Eliminar
  10. Como Locaporlaluna (que lo soy también algo), recalco esta frase: "Me enseño que poniéndole poesía a la vida se vivía dos veces." Frase que pretendo aplicarme todo lo que puedo.
    Y me voy de visita a la dirección indicada :)
    Abrazos

    ResponderEliminar