sábado, 20 de junio de 2026

A MAR Y SURCO


 Este poéma lo escribí hace tiempo. Hace tanto, que ya ni me acuerdo. Aunque aún no me he olvidado, de donde vengo y donde estoy. Quede claro, que a un añoro pampanos y racimos, en las crestas de las olas.

A MAR Y SURCO


Cuando el mar es tu vecino,

hay que estar atento a los naufragios,

hay que saber conjugar los vaticinios de los vientos

y descifrar el monocorde lenguaje de  las gaviotas.


Yo, que vengo de la parda y reseca historia

de una tierra parca de azules,

vibrante de cigarras insoladas,

una tierra que deshace sus terrones

a golpe de sudor y soledades,

tuve que acostumbrarme

a leer en el mar de cada día

una nueva lección de vida y de latidos.


Volver a encontrar palabras

para renombrar

el ambulante relato de las olas

Y acostumbrar mis ojos

a ese despertar de sueños

ahíto de nuevas claridades.


Este mar me enseñó,

(en su encerado de azules)

que lo  de los panes y los peces,

solo se consigue si uno se olvida

de que son posibles los milagros.


Me enseñó,

que no existen cerraduras,

para esa quietud lejana

que cada atardecer sedimenta,

en quien sabe delinear los horizontes      .


Entre el molino y el faro,

me quedo con la luz que nos arropa y nos dirige.

 Y con las piruetas del aire,

que hacen posible esa alegre rebeldía blanca

de aspas que molturan ilusiones.


Añoro sirenas en los “majuelos”

y pámpanos y racimos

en las crestas de las olas,


Dejadme que en esta noche de verano,

cuando los torsos y los sentimientos se desnudan,

le de las gracias a los exilios,

que hacen posible que las risas,

como enredaderas verdes,

den fe de vida

 aferrándose a los muros de los viejos caserones.






15 comentarios:

  1. Es un poema hermosísimo, Juan, y los colores de las imágenes son cálidos como tus versos, un abrazo!

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  2. Juan, en tu poema el mar y tu tierra manchega se dan la mano...Ambos tienen el sol, el cielo y los sueños de hidalgos y conquistadores, que escribieron grandes leyendas de valores humanos, que aún siguen vivas en sus frutos y profundidades...Muy bello e inspirador poema, que dignifica el alma del poeta...
    Mi abrazo entrañable y feliz fin de semana, Juan.

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  3. Me gusta eso del exilio que te permite reverdecer sonrisas.

    Un abrazo!

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  4. ¡Precioso!
    Y cuánta sabiduría (y también sintonía, la que encuentro) en ese verso ahí puesto, como aquel que no quiere la cosa, donde dices que tu mar (como un maestro) te enseñó que lo de los panes y los peces,solo se consigue si uno se olvida de que son posibles los milagros.
    Gracias, querido Juan, por compartirlo.

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  5. ¡¡Vaya, Juan!!! Impresionante poema.
    Me gustan estos versos: "Entre el molino y el faro,
    me quedo con la luz que nos arropa y nos dirige..."
    Los surcos se van quedando huérfanos de majuelos, y ahora el sol sin piedad, reseca
    aún más lo terrones...
    Abrazos

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  6. Poemazo!! Sin palabras, Juan. Un abrazo

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  7. Un poema profundo y certero de quien comparte dos espacios de tierra en su vida. Si bien supo despedirse del primero para descubrir las realidades del segundo.
    Es natural añorar sirenas en los "majuelos", y pámpanos y racimos en la olas. Y también lo es ser consciente de agradecer a los exilios los nuevos horizontes.
    Abrazos, Juan.

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  8. Da igual cuando lo escribieras. Es precioso. Gracias por traerlo.
    «Como no sabían que era imposible, lo hicieron» (Jean Cocteau).
    Un abrazo.

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  9. Un placer leerte aunque sea d tan de tarde en tarde.
    Un abrazo, Juan.

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  10. Un poema lleno de luz, de memoria... Me encanta cómo conviertes el mar en una escuela de vida.
    SAludos.

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  11. Qué buen poema!!!
    Merece volver a ser publicado.

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  12. Un gran poema, que sin duda se merece tu mar y que te agradezco en estas vísperas de verano oficial para recreo del alma.
    Siempre has sido y lo seguirás siendo, un gran poeta.
    Un abrazo, maestro

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  13. ¡¡ Una belleza de poema...!!
    He nacido en la ciudad y cuando puedo voy al mar, amó esas mañanas de niebla donde el sol va apareciendo despacio y borrando esa tela fina sobre la piel verde y gris del mar.
    Es un poema que demuestra tu amor por el mar, convertido en poesía. Saludos.

    mariarosa

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  14. Te deseo lo mejor de lo mejor en este día, que es un día como los demás, pero que para quienes te queremos "es el santo de Juan" y todos sabemos de quien hablamos,porque eres un referente en nuestro grupo.
    Un n abrazo muy especial para este día tan especial.

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  15. Hermosa canción, Juan.
    ¡Un gran saludo desde mi Eslovenia, un abrazo, Andreja!

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