Decía Séneca, que en la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido.
He pasado unos días adversos, pero mi camino, lejos de ser atrevido, ha tenido una sola dirección: el escusado.
Un desarreglo intestinal, con sus daños colaterales , me han tenido “fuera de juego”.
Ya sé que en el mundo del espectáculo, se desea mucha cantidad de lo que he venido produciendo, pero dudo mucho que esto ocurra, en el recóndito y difícil, (según vengo comprobando), mundo de la blogosfera.
Valga esta escatológica entrada, para justificar mi ausencia.
Una vez repuesto de la penosa enfermedad, y bien perfumado para la ocasión, me dispongo a volver a las andadas, por lo menos, hasta que otro nuevo achaque se produzca.
Que a estas alturas de mi vida, seguro que no faltarán.

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