jueves, 15 de noviembre de 2018

Aunque al principio no fué posible, al final hubo milagro...





Decía Charles Bukowski en su poema “¿Quieres ser escritor?”, que “si no te sale ardiendo de dentro,] a pesar de todo,] no lo hagas.] A no ser que salga espontáneamente de tu corazón] y de tu mente y de tu boca] y de tus tripas] no lo hagas.]”

Esta mañana, por más que quisiera, no encontraba nada que me doliera dentro, ni ningún verso que quisiera ser arco iris, ni nada que fuese capaz de removerme los entresijos, por tanto he decidido que como ni soy funcionario que tenga que fichar, ni tengo una factoría para fabricar historias recosiendo retales, mejor sería que me dedicara a algo más provechoso, en vez de dejarme mis cansados ojos sobre la cuartilla en blanco, tratando de dar forma a lo imposible, rogándoles favores a la esquiva belleza.

He cubierto parte de mi tiempo, en el video del Concierto de Rosalía Live, El Mal Querer, en Madrid. Una buena y trabajada manera de que el compás, la música y el flamenco, pueda llegar a los jóvenes.

Vais a salir ganando con mi ineptitud. Para no dejaros sin un poema, permitirme que os muestre esta joyita que encontré hace poco, del dramaturgo español, exiliado a México y Argentina, por su condición de republicano, Alejandro Casona.


EL MILAGRO PEQUEÑO

Aquella pobre niña
que aún no tenía senos...

Y la niña lloraba:
Yo quiero tener senos.
Señor, haz un milagro:
un milagro pequeño.

Pero Dios no la oía,
allá arriba, tan lejos...

Y cogió dos palomas,
se las puso en el pecho...
Pero las dos palomas
levantaron el vuelo.

Y cogió dos estrellas,
se la puso en el pecho...
Las estrellas temblaron
y se apagaron luego.

Y cogió dos magnolias,
se las puso en el pecho...
Las dos magnolias blancas
deshojaron sus pétalos.

Y cogió dos panales,
se los puso en el pecho...
Y la miel y la cera
se helaron en el viento.

¡Un milagro, Señor,
un milagro pequeño!

Pero Dios no la oía,
allá arriba, tan lejos.

Y un día fue el amor;
se le entró pecho adentro
¡y se sintió florida!
Le nacieron dos senos
con pico de paloma,
con temblor de luceros,
como magnolias, blancos;
como panales, llenos.

¡Igual que dos milagros...
pequeños!



martes, 13 de noviembre de 2018

CAEN LAS HOJAS




Caen las hojas
y el poeta envejece,
mientras sus palabras,
ya sin alas ,
no vienen de las nubes.

Vuelan golondrinas
y el poeta envejece,
tratando de encontrar
la posible metáfora,
que pueda colorear la tristeza.

Ahora no son tiempos
de buscar soluciones
con un paquete de rubio
y el primer alcohol a mano.

Ahora la mente
le cierra todos los caminos
y tiene que enfrentarse al poema
a pecho abierto y sin alondras.

El poeta envejece
y esta realidad que duele,
hace que el papel
se despueble de letras
y ese páramo de blancura
hiere los ojos, mientras
el pájaro y la espuma,
el dolor y la rabia,
el amor y el abrazo
y todo lo que grita o duele
o se amansa en la noche,
enmudece de luces
y se hace un triste esbozo
de lo que quiso ser poesía
y no llegó siquiera
a una triste frase
amasada con lágrimas.

El poeta se hace viejo
y la lluvia y las hojas
ensucian las plazuelas donde antaño,
las niños jugaban a la comba
y el amor florecía
entre el poeta y su musa.




domingo, 11 de noviembre de 2018

JAZZ SESIÓN 2- BULERÍA (PEDRO ITURRALDE y PACO DE LUCÍA)





En la Jazz Sesión de hoy, se juntan el duende y el soul,  o lo que es lo mismo, dos maneras iguales de expresar el sentimiento.

El flamenco y el jazz nacen del dolor y la alegría y es la misma forma de grito y ansias de vida del negro y el gitano.

Decía el cantaor flamenco Manuel Torres, después de escuchar a Manuel de Falla: “la música que no tiene “sonidos negros”, no tiene “pellizco”.

Al presentaros mi entrada de hoy “Bulería”, con el cuarteto de Pedro Iturralde y la guitarra de un joven Paco de Lucía, permitidme que os evoque mis recuerdos.

A mediados de los años 60 del pasado siglo, el que escribe pudo conocer, en varias ocasiones, el “Whisky Jazz” de la calle Villamagna de Madrid.

Allí tuve la suerte de disfrutar del saxo prodigioso de Pedro Iturralde, cuyas notas retumbaban sobre las paredes , devolviéndonos sonidos mágicos en aquellas noches nacidas para el swing, el alcohol y el humo de los cigarrillos.

Allí pude escuchar a Tete Montoliú, a una jovencísima Donna Hayhtower y a un prodigioso batería nacido en Alcoy, Regolí, que de haber nacido negro, hubiese eclipsado al mismísimo Art Blakey y a otros que se han ido perdiendo entre las costuras de esta mi pobre memoria de hoy.
Aquellas noches que se hacían madrugadas, cuando todavía la vida trataba de enseñarnos algo más que doctrinas oficiales e imponernos bulas y preceptos.

Perdón por la nostalgia y sin más batallitas, escuchar esta “Bulería” que seguro os llegará a los más hondos entresijos de la sensibilidad.






jueves, 8 de noviembre de 2018

LA MÚSICA DEL SILENCIO






Dicen que hay música también en el silencio.
En esa extraña soledad,
con la que la mente, a veces, se obsesiona.

En el pentagrama de ese triste concierto,
las notas no gritan vibraciones,
mejor se anulan y enmudecen
en un triste pozo de desgarro.

El metal y la cuerda se suicidan
y solo la percusión duele hacia adentro,
con sonidos roncos y precisos.

Son los latidos,
que añoran su cadencia,
esperando que la frescura de la música,
nos vuelva a la esperanza
de una sonora claridad de primaveras.




lunes, 5 de noviembre de 2018

CURRICOLO (Microrrelato)




Como era preceptivo presentó su C.V., cuando optó a aquel puesto de trabajo.

En el mismo enumeró su vida laboral pasada:

.- Bruñidor en palabras en desuso.
.- Perito en burbujas de playa.
.- Sexador de tertulianos.
.- Notario de blasfemias e injusticias.
.- Domador de utopías y delfines.
.- Zahorí de sueños e inquietudes.
.- Analista de mentiras repetidas.
.- Vigilante de metáforas y evangelios.
.- Defensor de la poesía sin engaños ni tapujos.

A falta de ocupaciones de más enjundia, le informaron que no pudo optar a la plaza, ya que había sido concedida a un opositor que demostraba “saber engañar en cuatro idiomas”.  

          

domingo, 4 de noviembre de 2018

JAZZ SESIÓN




He cerrado mi Casa de Citas. Son noventa y dos semanas y me parece que ya son suficientes.

Como además cada vez se me hace más difícil su enumeración con números romanos, he decidido cerrar hasta tanto encuentre nuevos pecios poéticos, donde pescar bellas y enjundiosas frases.

A cambio inicio un espacio que pienso llamar Jazz Sesión.

Algunos de vosotros, podéis ser aficionados y lo disfrutaréis, para los que no, solo os pido, que en las horas vacías de esos domingos interminables del otoño-invierno, dediquéis unos minutos al jazz, del que alguien dijo que “es una música acrobática de los negros que ríen”  y que lloran, añado yo.

Hago mías las palabras del poeta surrealista Juan Larrea, sobre el jazz: “no intentéis comprender, procurad emocionaros”.

Para empezar este “It`s On”  en vivo, del Java Jazz Festival 2010, de George Duke Trio.


jueves, 1 de noviembre de 2018

HAY COSAS QUE NO MERECEN UN POEMA






Hay cosas que no merecen un poema

y personas que son alérgicas

 a la suave caricia de los versos.

Son:

Los que no saben de anhelos y metáforas.

Los que no son capaces de vivir
 con la ternura que puede esconder una palabra
                                                       

Los que niegan que en el mar nadan sirenas.

Los que usan los ojales para mostrar rosas degolladas.

Los que no saben viajar al borde de una nube.

Los que se dedican a sujetar con alfileres
 el sutil vuelo de la mariposa.
                                                                

Los que no saben disfrutar de la luz que nace,
 en los claros ojos de los niños. 

                                                                         
Los que olvidan que los vinos y la vida,
 deben beberse a cortos y paladeados tragos.

                                                                     
Los que desoyen la perentoria orden que nos manda la alegría.


Aquellos que se aferran a la vida,
escribiéndola con ripios, mentiras y tachones.