miércoles, 6 de diciembre de 2017

COPLILLAS DEL DESCREÍDO




Dicen que debería,
a ciegas creer en Dios
sin exigirle siquiera
que diera una explicación.

En el juego de la vida
Dios da y reparte cartas
y organiza la partida.

Hay quien no hace jugada,
siempre reparte a los mismos
los oros y las espadas.

Yo me cruzo cada día
con dioses de andar por casa
sin altar ni sacristía.

Vendimiadores altivos
que sin milagrosas  bodas
con su sudor hacen vinos.

Y ese niño que se muere
abandonado en la playa
sin que nadie lo remedie.

Si ese Dios es de verdad
y su corazón se ablanda,
ahora sí se justifica
lo de “levántate y anda”

Y quien la tristeza olvida,
para que no sepan sus hijos
del fracaso de su vida

y esconde sus moratones.
Para mí, esa es un Dios,
aunque sea con tacones.

Mi Dios, cada mañana
se despierta junto a mí
con una sonrisa en su cara.



8 comentarios:

  1. ¡cómo creer incondcionalmente?
    Lo que mencionás sí es para creer.
    Saludos.

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  2. Muy romántico, yo creo que la sonrisa mañanera tiene que tener algo de ese Dios que se cuestiona. Abrazo

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  3. Los dioses y los demonios siempre son los que están a nuestro lado, unos para alegrarnos y los otros para jodernos.

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  4. Cada uno cree en su Dios.

    Qué preciosos versos, amigo Juan L., así como la imagen.

    Besos enormes.

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  5. Cada uno tiene y cree en su dios, yo lo pongo con minúscula no lo vayan a confundir con el otro, con el que no creo.

    Un abrazo.

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  6. Preciosas coplas para poner a cada dios en su lugar reivindicando la honra y la dignidad, el esfuerzo y la conciencia limpia. Muy bueno, Juan.
    Un abrazo

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  7. M'agradat Juán L.Trujilo. Perpuè es tema complicat. Y tu ho has resolt de manera delicada.

    Un abrazo

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