domingo, 27 de septiembre de 2026
lunes, 21 de septiembre de 2026
DECÍAMOS AYER
miércoles, 16 de septiembre de 2026
HAIKUS DE AMOR
HAIKUS DE AMOR Guardo tu risa entre mis partituras de eterna luna. Hoy no me besas y asombrado descubro un triste otoño. Sin tu presencia las rosas palidecen en los jardines. Cuando me faltas luciérnagas de luto en mi camino. Sin tus caricias ángeles de silencio pierden sus alas. Dejaré escrito que mi último suspiro te suene a estrellas.
Para mi vida
sesenta y cinco años
son primavera.
lunes, 14 de septiembre de 2026
COMENTARIOS
Amigos:
Ante la imposibilidad de abrir la lista de lectores en mi blog y unído a otras contingencias repetidas de lo que parece una demolición programada por Google, os pido perdón por no comentaros a vuestras siempre interesantes entradas.
De no arreglarse ese desaguisado, siento deciros, que esta vez será la de mi definitiva retirada.
Después de 15 años, y con la edad pisandome los talones, lo que menos esperaba era tener que hacer una cansada yincana, para llegar hasta vuestros escritos.
Ante esta contingencia, de no ser resuelta, os diré esa frase manida, de "fué bonito, mientras duró", por no utilizar otras contundentes frases, que se me vienen a la mente y en las que nuestro patrocinador no resulta bien parado.
Me quedan dos escritos en la recamara, que también publicaré.
Siento que mi deseo de cumplir 95 años, al "pié del cañon", (por favor, borrar ese frase topica y beligerante) y sustituirla por "a manos de mis amigos lectores", no pueda llegar a conseguirla.
Espero que se arregle, pero de no ser así, un fuerte abrazo para todos.
viernes, 11 de septiembre de 2026
OLOR A OTOÑO
domingo, 6 de septiembre de 2026
En estos tiempos distintos,
en los que parece ser
que hasta la conciencia
necesita algoritmos.
En estos días de desencanto,
en los que los sueños se cercenan,
en un mar de soledades.
En estas horas,
en las que las mariposas no acarician
y las crisálidas se ahogan
en una noche de desencantos.
En estos minutos,
en los que una resaca de sentimientos,
hacen volar gaviotas de pena negra,
en un cielo plagado
de estrellas temerosas.
En un segundo,
un sonido de alacranes revienta un cataclismo
y un viento de mentiras
de aquellos que se consideran cristianos,
apagan los luceros,
tiñendo de negro todas las esperanzas.
Habrá que decirle,
a esa banda de charranes
que ensucian el azul del cielo,
que en su programa electoral
no olviden de incluir un poco de humanidad,
que bien la necesitan.





