A MI MAESTRO JUAN ALCAIDE
Te declaro maestro porque fuiste
una quimera que salvó mi vida,
una pasión que nace estremecida
en esos verso de luz, que repartiste.
Una lección de amor, la que me diste
encontrando del luto la salida,
mostrando la mañana prometida,
con brasas de esa paz que me encendiste.
Fuiste Alcaide de todos los anhelos,
recuerdo tu legado cada día
y un San Borce jovial, que me encadena
al amor, escribir y sus desvelos.
Tu supiste enseñarnos la serena
y lúcida verdad de tu poesía.
San Borce: Tertulia semanal en la que nos reuníamos, en casa del
poeta, unos cuantos jóvenes. Leíamos poemas de su extensa
biblioteca, sus últimas creaciones y nos guiaba de la mano en
nuestros primerizos trabajos literarios.
El San Borce, no es un santo real.Se trata de una invención
popular manchega, utilizada por los gañanes cuando tenían que
dejar el trabajo, por la lluvia o las malas condiciones
climatológicas.






