martes, 28 de mayo de 2024

CABALLO DE NUBES.


 

Cuando cumplió la mayoría de edad y dejó de ser potrillo, aquel caballo ahíto de paisajes verdes, de cielos azules y de tardes aburridas, decidió marchar a la gran ciudad para hacerse modelo de caballos de estatuas, apto para generales, héroes y otros patriotas relevantemente considerados.

Al poco, falto de hierba fresca y de olor a margaritas, ansioso de lluvias y los vientos que arrullan a los bosques, se desbocó de recuerdos y cuando terminó por olvidar el poético ritmo de sus cascos, supo que había tomado una mala elección.

Terminó sus días en un circo, donde las estrellas eran de purpurina, los uniformes desvaídos y la música ramplona.

Harto de desfiles y charangas, de compartir suciedad con otros animales, se le olvidó la costumbre de vivir.

Ahora, se dedica a transportar a aquellos generales, famosos por sus matanzas, políticos a los que nos les importó los daños colaterales y nobles corruptos, que no pudiendo pasar el filtro de San Pedro, eran mandados al Infierno.

Tenía bastante trabajo, pero el galopar entre estrellas y nubes, le hacía recordar aquellos tiempos en los que su iniciática vida, solo sabía de ruidosos tábanos que  podía alejar con sus orejas y de aquello que aprendió de una medre naturaleza que le dio cobijo: No es buena cosecha, aquella que se fertiliza con sangre.




16 comentarios:

  1. Seguro que has visto la constelación del caballo alado (Pegaso) y a partir de ahí tu imaginación ha volado.
    Un abrazo.

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  2. Pobre caballito de nubes! Su consuelo seria recordar solo la época de hierbas y paisajes floridos, un abrazo Juan!

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  3. Reflexionemos, pues. Todos queremos más sin saber si es menos, queremos medrar sin contar con nuestra inteligencia, cuando perdemos buscamos culpables, pero nunca en nuestro interior. Claro que tu frase final, tan lapidaria, cierra las expectativas.
    Un abrazo

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  4. La imagen del caballo entre nubes es poderosa, rotunda y de una belleza increible...Tu le has dedicado tu particular homenaje...Que es toda una metáfora del hombre, que abandona la belleza de la naturaleza, del alma con sus principios y valores para embarcarse en el tren del éxito y la fama...Todo ello corrompe tarde o temprano por su materialismo, apariencia y frivolidad...
    Una buena historia, detallada y crítica, que duele por su realismo...¡¡Quántos potrillos se embarcan en el tren de la decepción y la caducidad...!!!
    Mi abrazo entrañable por tus buenas letras, Juan.

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  5. Un caballo que equivoco el camino, se dejo llevar por sus sueños y no observo la realidad que hay detras del carton pintado. Es como muchos jovenes, se ilusionan con las apariencias y cuando reconocen el error a veces ya no pueden regresar a su terruño.
    Hermosa historia.

    mariarosa

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  6. ¡Pobre caballo!, con el brío, la energía y la magia con la que lo has dibujado...
    Merecía haber llevado otra vida, por lo menos nos deja una frase para tenerla siempre presente, como todas las que nos refieres en tus entradas.
    Los caballos son mi pasión, me viene de padre, si no te importa me quedo una copia, sin utilizarla, por supuesto. Como diría Enrique "te la mango". No te la mango, te pido permiso..
    Un besazo

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  7. Siempre tienen final infeliz aquellas historias en las que se deja la naturaleza para vivir en lo otro.
    Un abrazo.

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  8. Un destino equino que tal vez no sea malo. Ahora le montan la mala gente, pero si puede pasearse a ratos por le cielo, será feliz.

    Un abrazo enorme, Juan.

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  9. Mal destino tuvo ese caballo...
    Decisiones equivocadas le encadenaron de por vida.
    Con lo feliz que hubiera sido su vida galopando sobre la hierba fresca y admirado por las margaritas.

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  10. No, no es buena cosecha!
    El relato, sin tener que llegar a la desgracia del potro, puede servir de reflexión a la toma de decisiones que la persona suele tomar a lo largo de su vida.
    Múltiples y variadas decisiones, en sus diferentes etapas, edades, que solo al final sirven para cerrar el balance de vida en su "debe" y "haber".
    ¿Entre medias?... ¡La vida entera! Para vivirla, corregirla cuando sea el caso, y continuar caminando...
    Abrazos Juan.

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    Respuestas
    1. Hola Juan.
      Entiendo lo que dices sobre esa felicidad de "tener asuntos sin resolver". En lo que supone estar activo...
      Y también, desde luego, esa apreciación que haces de la buena vida, en general.
      Si bien en ocasiones, un poco aburrida.
      ¡Y sí, nos queda este interesante mundillo de los blogs!
      Abrazos amigo.

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  11. Que maravilla de escrito y qué buen epitafio al mismo.
    Un abrazo.

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  12. Pobres caballos montados por nefastos humanos que sólo saben guerrear. Un abrazo, Juan

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  13. Pues mira, algo así pensé el otro día, paseando por Sevilla a 35 grados, cuando vi una de esas calesas que pasean turistas, parada a pleno sol. El caballo soportando estoicamente la calorina y el "jefe" wasapeando debajo de un árbol.
    Preciosa estampa.
    Un abrazo.

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  14. Hola, Juan, vengo a conocerte, porque, Macondo, en su blog ha hecho una semblanza de tu persona y me ha podido la curiosidad.
    Ha sido un placer visitarte.
    Seguiremos en contacto en este mundo virtual.
    saludos.

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