miércoles, 26 de agosto de 2026

AMIGOS


 

Ahíto de soledades,

voy andando mi sendero,

mientras busco las palabras

que se enciendan en luceros.


Voy amañando tristezas,

que sumo con el recuerdo,

mientras pienso en los amigos

que habitan en el misterio.


Me pesan los que se han ido

y me duele su silencio,

mientras malgasto latidos,

que se pierden en el tiempo.


Me quedáis solo vosotros,

que a pesar de los pesares,

me acompañáis con las letras

que aseguran mis verdades.


Daros las gracias quiero

y escuchar bien lo que os digo:

si no fuera por vosotros,

solo tendría un amigo.



viernes, 21 de agosto de 2026

AUSENCIA JUSTIFICADA


 

Decía Séneca, que en la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido.

He pasado unos días adversos, pero mi camino, lejos de ser atrevido, ha tenido una sola dirección: el escusado.

Un desarreglo intestinal, con sus daños colaterales , me han tenido “fuera de juego”.

Ya sé que en el mundo del espectáculo, se desea mucha cantidad de lo que he venido produciendo, pero dudo mucho que esto ocurra, en el recóndito y difícil, (según vengo comprobando), mundo de la blogosfera.

Valga esta escatológica entrada, para justificar mi ausencia.

Una vez repuesto de la penosa enfermedad, y bien perfumado para la ocasión, me dispongo a volver a las andadas, por lo menos, hasta que otro nuevo achaque se produzca.

Que a estas alturas de mi vida, seguro que no faltarán.



sábado, 15 de agosto de 2026


 ( Ya publicado)


En mis recuerdos, siempre le falta algo a mi niñez vivida y a mi esperanza soñada.
Al no tener hermanos, soporté, entendí y viví una infancia sin juegos compartidos y sin agravios comparativos.
Pero siempre eché de menos el refugio seguro y placentero de los abuelos.
No conocí a ninguno y nunca supe de la vida que vivieron. Me faltaron sus historias, (ciertas o inventadas),  contadas en las tardes de invierno al fuego de la chimenea.
Tampoco pude nunca asirme a su tabla salvadora, cuando los padres actuaban, repartiendo castigos o dictando reprimendas.
No tuve abuelos que se alegraran con mis risas y se dolieran limpiando mis lágrimas. No los tuve, tampoco, para que me enseñaran entre caricias y besos, aquello que no viene en los libros, pero que se graba indeleble en los sentimientos.
No supe del refugio caliente de la abuela, cuando los besos y arrumacos eran necesarios, para contrarrestar las miradas que castigaban y las palabras que dolían.
Me siguen faltando sus recuerdos ahora que yo soy abuelo y me sobran las lágrimas que no pude gastar por su ausencia.

Mis abuelas, que tampoco conocí, no tienen historia, son de esas mujeres que solo eran lo que, en aquellos entonces, podían ser las mujeres: esposas, madres, trabajadoras sin salario, borradas, abnegadas habitantes de ese reducto mezquino, oscuro y carcelario que era el hogar.
Cierto es, que en la Mancha, árida y macilenta de la posguerra, era difícil que pudiesen brotar  exuberantes árboles genealógicos.

De mis abuelos solo sé sus nombres y los apodos familiares, (soy de pueblo y de eso de los “motes”, no se escapa nadie). A la familia de uno, le llamaban “tejedores” y a la del otro, “malasganas”.
Mi abuelo paterno, fue primero “jornalero” y después trabajador en una bodega. Padre de siete hijos, ya os podéis imaginar las penurias pasadas, hasta que los hijos se hicieron mayores y ayudaron con su trabajo.
El segundo, carpintero y carretero, que dicho de esta manera, puede parecer un oficio de “emprendedor”, pero que en aquellos tiempos solo daba para mal vivir y mi abuela tenía que servir en casa ajena, para contribuir precariamente con la inexistente economía.
Es seguro que no hubiesen podido darme muchos caprichos, por lo que entenderéis que quiero recordarlos, no por lo que dejaron de darme, sino por lo que yo no pude ofrecerles.
Llega una edad, en la cual piensas que el amor empieza a disolverse con los otoños, pero llegan los nietos y compruebas lo equivocado que estabas, al comprobar el nuevo calor de estas primaveras y es entonces cuando más recuerdo, la falta de mis abuelos.
Vengo de una triste resaca de ancestros desconocidos y no puedo recordar los bocetos que sobre mi pintaron y he tenido que inventarme los cuentos que de niño no pudieron contarme, para no dejar huérfanos de sueños a mis nietas de ahora.

Me gustaría que cuando les falte a mis nietas, fuese ese abuelo que supo ser juguete, cometa, diccionario, racha de viento que mece las espigas, penúltimo refugio, libro abierto a todas las lecturas, aquel hombre mayor que siempre ofrecía sonrisas a cambio de besos y caricias.


domingo, 9 de agosto de 2026

LAS HUIDIZAS PALABRAS




Me falta la palabra, ese barquito de papel, que naufragó en el proceloso mar de las vivencias.

Palabras que añoran mis poemas, que tristes empiezan a vaciarse, con el ocaso de los años.

Algunas sois la pesadilla de interminables noches en blanco.

Palabras, desdeñosas, frías, escasas, sibilinas, sin sentido, vacías.

Temo que mi escritura se trasmute tenebrosa, falta de luz, indescifrable.

El triste sinsentido que avergüenza a los diccionarios.

Menos mal que en alguna madrugada, me despierto gracias a la caricia de una palabra encontrada, que le da sentido y forma al nuevo poema.

Mi página en blanco, vuelve a ser esa prorroga final, que cuenta los minutos que quedan, para seguir buscando los misterios que anidan en la fabrica de los sueños.



martes, 4 de agosto de 2026

RECUERDOS DE MI PUEBLO DE NIÑO

 





Cada día recuerdo más

aquella tierra de mi niñez, 

donde las mariposas, 

-con alas de colores-

señalaban las flores,

que recuerdo con la nostálgia

del que pierde la memoria.


Cuando las campanas,

 decorriendo la aurora,

anunciaban las horas

de la iglesia y la muerte.


Recuerdo los caminos,

de tierra sudor y cardenchas, 

que sin ninguna burocracia,

llevaban al trabajo del día.


Me despierto de una siesta de antaño,

pensando en la testarudez de la mula,

que unida al palo reseco de la "guía",

no ceja en el empeño de la noria.


Este niño de hoy,

perdido en el macabro laberinto del tiempo,

sonríe de tristeza,

mientras recuerda,

los tiempos de la magía.


Miro a este mar de hoy

y siento miedo de las olas,

que vehementes me recuerdan,

su necesaria condición

en todos los naufrágíos.







domingo, 26 de julio de 2026

DESCIFRAR, CONJUGAR, ESCRIBIR...


 

Me gustaría descifrar


la sonora voz del aire.


Conjugar el tiempo de los vientos.


Saber de la etimología de las nubes.


Escribir con tinta de luceros,


para rubricar con ansias


de blancas claridades,


el definitivo poema


que nos lleve a la esperanza.


lunes, 20 de julio de 2026

SONETO A MI MAESTRO


 


A MI MAESTRO JUAN ALCAIDE


Te declaro maestro porque fuiste

una quimera que salvó mi vida,

una pasión que nace estremecida

en esos verso de luz, que repartiste.


Una lección de amor, la que me diste

encontrando del luto la salida,

mostrando la mañana prometida,

con brasas de esa paz que me encendiste.


Fuiste Alcaide de todos los anhelos,

recuerdo tu legado cada día

y un San Borce jovial, que me encadena


al amor, escribir y sus desvelos.

Tu supiste enseñarnos la serena

y lúcida verdad de tu poesía.




San Borce: Tertulia semanal en la que nos reuníamos, en casa del

 poeta, unos cuantos jóvenes. Leíamos poemas de su extensa

 biblioteca, sus últimas creaciones y nos guiaba de la mano en

 nuestros primerizos trabajos literarios.

El San Borce, no es un santo real.Se trata de una invención

 popular manchega, utilizada por los gañanes cuando tenían que

 dejar el trabajo, por la lluvia o las malas condiciones

 climatológicas.





miércoles, 15 de julio de 2026


 


Son las burbujas

estallidos de aire

que el viento olvida.


Se gana estilo

en la primera copa

de vino tinto.


Si es Valdepeñas

por estas que son cruces

se gana vida.

viernes, 10 de julio de 2026

POETA Y PRIMAVERA


 

Un poeta que cuida sus renglones

nos habla de amor y sentimiento,

escoge las palabras con acento

para hablar del color y sus pasiones.


Tu paleta, certera de ilusiones,

no pueden acabarse con el viento.

Que una rosa de luz, en movimiento,

te marque un camino de emociones.


Como un vuelo tenaz de golondrina,

-que fuera tu constante compañera-

termines por domar este soneto.


Olvida para siempre la rutina

y ponte en la mañana como un reto,

que sea cada día Primavera.



sábado, 4 de julio de 2026

NUEVA MAÑANA


 

Abrí la ventana
y me hice un ramos de trinos.
Acomodé los ojos
y reflejos de plata
inundaron los sótanos negros
donde arrumban las tristezas.
Una brisa cercana,
me trajo noticia de azul y salina.
Nubes novicias
le pidieron al viento
que jugara al corro con ellas.
Una claridad nueva me empujó a la mañana
dejando entre mis sábanas
los negros presagios
de una noche triste
 cargada de ausencias
y ahíta de recuerdos.

viernes, 26 de junio de 2026

EL ESPEJO


 

Tratando de reconocerme

he vuelto a mirarme en el espejo

que me ha devuelto,

una extraña fotografía

envuelta en vaho de tristeza.


Una pegajosa angustia,

evita que pueda pintar los corazones

que el empañado cristal me obliga.


A esa mirada que veo reflejada

en un azogue de silencios,

es como un crepúsculo negro y sin estrellas

que empieza a tener color de olvido.


Hay trozos de vacío,

en esa desconocida cara hastiada de imposibles,

donde el tiempo, inmisericorde,

anota sus razones,

esas que irremediablemente nos llevan al olvido.


Tendré que acostumbrarme,

a esta penúltima mascara que me observa,

o definitivamente, dejar de mirar a los espejos,

para evitarme mayores sufrimientos.


Volveré a mírame, cuando la luz

borre las arrugas que impone la tristeza.




sábado, 20 de junio de 2026

A MAR Y SURCO


 Este poéma lo escribí hace tiempo. Hace tanto, que ya ni me acuerdo. Aunque aún no me he olvidado, de donde vengo y donde estoy. Quede claro, que a un añoro pampanos y racimos, en las crestas de las olas.

A MAR Y SURCO


Cuando el mar es tu vecino,

hay que estar atento a los naufragios,

hay que saber conjugar los vaticinios de los vientos

y descifrar el monocorde lenguaje de  las gaviotas.


Yo, que vengo de la parda y reseca historia

de una tierra parca de azules,

vibrante de cigarras insoladas,

una tierra que deshace sus terrones

a golpe de sudor y soledades,

tuve que acostumbrarme

a leer en el mar de cada día

una nueva lección de vida y de latidos.


Volver a encontrar palabras

para renombrar

el ambulante relato de las olas

Y acostumbrar mis ojos

a ese despertar de sueños

ahíto de nuevas claridades.


Este mar me enseñó,

(en su encerado de azules)

que lo  de los panes y los peces,

solo se consigue si uno se olvida

de que son posibles los milagros.


Me enseñó,

que no existen cerraduras,

para esa quietud lejana

que cada atardecer sedimenta,

en quien sabe delinear los horizontes      .


Entre el molino y el faro,

me quedo con la luz que nos arropa y nos dirige.

 Y con las piruetas del aire,

que hacen posible esa alegre rebeldía blanca

de aspas que molturan ilusiones.


Añoro sirenas en los “majuelos”

y pámpanos y racimos

en las crestas de las olas,


Dejadme que en esta noche de verano,

cuando los torsos y los sentimientos se desnudan,

le de las gracias a los exilios,

que hacen posible que las risas,

como enredaderas verdes,

den fe de vida

 aferrándose a los muros de los viejos caserones.






sábado, 13 de junio de 2026

SI VUELVO...


 

SI VUELVO ALGÚN DÍA


Si vuelvo algún día

- cosa que dudo-.

Recordarme:

el mar que acaricia con sus pétalos

de sal y ternura,

de espuma y sosiego.

Recordarme:

que debo olvidarme

del peso de las lágrimas,

de la dignidad enterrada,

del látigo que hiere,

de la oscuridad compartida,

de la tristeza que embriaga.


Si vuelvo algún día,

-cosa que dudo-.

Recordarme:

el suave esplendor de la espiga,

el blanco desgranar de la nubes,

los besos que dejan cicatrices,

las tardes lluviosas de otoño,

en las que saxo de Coltrane

se hace sonido y nostalgia.


Recordarme:

que reinvente las promesas,

que olvide lo aprendido,

que vuelva a saltar sobre los charcos,

que siga mal escribiendo folios.


Y sobre todo:

que vuelvas a darme la vida,

con el acompasado ritmo de tus labios.




domingo, 7 de junio de 2026

NIÑOS Y DRONES


 

¿Que destino les queda?


Cuando el fuego y el odio

son sus constantes

compañeros de juegos.

Cuando los miércoles,

(y el resto de los días),

son de fuego y ceniza.

Cuando los drones,

son como piñatas

en días de cumple muerte.

Cuando después del destello,

solo quedan esqueletos.

Cuando las canciones conocidas,

solo saben a metralla.

Cuando, la última esperanza

tiene forma de ciprés

y huele a cementerio.


Esos drones que ves,

traen luto en sus entrañas.

Muerte por latido,

hambre en sus buches.

Aquello que no cabe en un poema.


Os juro, que cuando miro,

aborrezco la poesía.


¡No sea que me lea,

el monstruo que hace posible,

la cara de esos niños!



miércoles, 3 de junio de 2026

EL MAR Y YO


 

                                           

                    Amanece y vuela una gaviota

                    y el sol pone su luz a la mañana,

                    el agua rumorosa se derrama

                    en sal, aire y espuma, gota a gota.


                    Una vela del barco se alborota,

                    movida por la brisa soberana

                    mientras se oye un rumor en la lejana

                    vereda del mar, que se abarrota.


                    No puedo visitar la fresca orilla,

                    ni hablarle al mar de madrugada,

                    con palabras de amor y de ternura.


                    Solo puedo pintar con amargura,

                    con trazos de dolor la pesadilla,

                    y la triste vejez de mi mirada.


miércoles, 13 de mayo de 2026




Se desvanecen,

como lluvia en los cristales

con gotas de tristeza.

Un canto

de

s

o

l

e

d

a

d

suena en la tarde.




martes, 28 de abril de 2026

¿LLEGARÁ EL DÍA?


 



¿Cuándo se llenarán las viejas alamedas

con voces que griten la claridad y la dicha?


¿Cuándo un desfile de nuevas canciones

derribarán las estatuas oxidadas de viejos dictadores?


¿Cuándo se arrumbara en un Olimpo sinsentido,

los falsos dioses del dolor y la muerte?


¿Cuando un puñado de nuevas palabras

harán olvidar los viejos panfletos

escritos con palabras de odio?


¿Cuando los periódicos abrirán la mañana

con noticias que no se impriman en negro?


¿Cuando las ondas se llenarán de músicas

que roben la grácil alegría de los pájaros?



Cuando esto ocurra, 

al sur de nuestras vidas,

los niños sonreiran,

se acabarán las guerras,

y podremos decir, seguro,

que nacer ha valido la pena.

jueves, 23 de abril de 2026

VISITA INESPERADA



Os comunico que he tenido una huésped inesperada, que me ha mantenido y me mantiene ocupado, durante un largo espacio de tiempo.

Se trata de una bacteria que debe ser italiana, o al menos por su nombre, me lo parece.

Se trata de la señorita Bordetella pertussis, que tiene permiso para quedarse los cien días, que segun parece, es el tiempo que duran sus visitas.

Tanto a mi compañera como a mí, nos tiene bastante ocupados, con sus repetitivas toses, que nos dejan agotados, como un "moquear" intermitente. con el que vamos a hacer ricos a los fabricantes de celulosas.

A pesar del sabio consejo y la medicación propuesta de los doctores, la turista de quien hablo, se hace la remolona y no hay manera de que saque un billete de vuelta.

Y aquí nos tiene, exhaustos, agotados, cansados y todos los sinónimos, que tengan a bien añadir a la larga lista de incomodidades.

Sus "salidas de tono", son tantas y tan variopintas, que me temo, va a terminar con nuestra paciencia.

Ni las noches respeta la visitante, que nos invita a un incomodo dueto de toses inacabables, que nos tiene prácticamente "derrengados", tanto que alguna noche hemos tenido que dormir en un sillón, ante el concierto a que nos obliga.

Sirva esta aclaración, para justificar mi ausencia, sobre todo a vuestras entradas.

Me temo que esto se acerca, irremediablemente, a un final al que trato de resistirme.

La edad, no perdona.