La muerte, es solo un resquicio desconocido de la vida.
Un poema inventado, del que no conocemos el último verso.
Solo echaré de menos, los besos que me faltan,
las manos que me ayudan,
la brisa y los luceros.
La última caricia de mi madre...
Y después de todo lo aprendido,
me quedaré a solas,
sin poder rimar el último estrambote.

Buen día, Juan.
ResponderEliminarUn poema sentido. Un relato de ausencias...
Una apertura de alma. ¡Bienvenida sea!
Abrazos.
La imagen, el colorido, el significado de lo que hoy preside tu espacio, original.
ResponderEliminarAl hilo de lo expresado!
Por una vez, déjame ser crudo: Creo firmemente que no echarás de menos, absolutamente nada. Esta posibilidad, para algunos es algo insufrible; para mí, no lo es. Sin embargo, la belleza que esa esperanza (que yo no tengo) es capaz de generar, es realmente hermosa como lo demuestran tus versos.
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