domingo, 17 de mayo de 2020

MI OTRO ENTRETENIMIENTO (XXV)


(Fotografía tomada por el autor hace 10 años en Benicassím)



Lección  de vida
un milagro de flores
en árbol viejo.





jueves, 14 de mayo de 2020

RECUERDOS DE JAZZ

RECUERDOS DE JAZZ

En alguna entrada antigua, os he hablado de Whisky Jazz Club, un desparecido templo del jazz en el viejo Madrid de mi juventud.

En la calle Marqués de Villamagna, un viejo local de ladrillo visto,  falsas columnas de madera, y techo abovedado, este joven pueblerino que de música americana solo conocía las grandes orquestas de algunas películas (Glenn Miller, Benny Goldman, Tommy Dorsey y algún otro que no recuerdo), conoció, entre denso humo de tabaco rubio de contrabando, whisky de desconocida procedencia y una cierta candidez de neófito, lo que terminaría por ser, (junto con el flamenco), esa ternura amarga y esa alegría risueña que nos permite seguir creyendo en lo vivido y enseñar a través del sonido, los milagros que no pueden contarse con palabras.

Allí supe de Tete Montoliú, de Pedro Iturralde, de una jovencisima Donna Hayhtower, del poco conocido y muy aclamado Regolí, sensacional batería nacido en Alcoy, que de haber nacido en EEUU, tendría seguro una lugar en la historia de los grandes percusionistas y otros músicos de los que no recuerdo su nombre, que ya la memoria me flaquea.

Recuerdo una noche en la que pude vivi una verdadera “jamssesión”  con el cuarteto de Pedro Iturralde, cuando ya solo quedábamos “los cabales”. No creo que vuelva disfrutar lo de que aquella noche disfrute. Canciones infantiles de todos conocidas y sus variaciones con el saxo, piano, contrabajo y batería, compitiendo en nuevas formas y sonidos, sin perder la melodía primigenia.

Os he dejado algunos videos de estos personajes que  fueron los primeros en hacerme  sentir esta clase de música.

Como ahora hay tiempo, os invito a escuchar estos vídeos.

 Alguno entenderá ese saxo con vocación de cisne de Iturralde. 


 Donna Hayhtower, con su voz desgarrada y vibrante, de la os pongo un pequeño video de aquel tiempo grabado en el mítico Whisky Jazz, donde podéis ver a un jovencísimo pianista ciego que no es otro que el mismo



Tete Montoliú, al que alguien le dijo, con toda la razón, que “perecía un pianista negro” a lo que contestó, “que sobre todo cuando se miraba al espejo”,




y  Enrique Llácer, Regolí, un batería y percusionista  que, entre otros muchos honores, terminó por ser condecorado con la Medalla de Honor de las Bellas Artes.



martes, 12 de mayo de 2020

YA QUE YO NO PUEDO




Ya que yo no puedo,
debería venir el mar a verme.

Que venga sin regalo
que solo con su b(risa) es suficiente.

Al ser posible,
que se ponga ese traje azul de día de fiesta
y no se alise las puntas de sus olas,
que tanto le favorecen.

Le pido solamente
que traiga un puñado de arena de la playa
para curar este tacto
que ha perdido sensaciones,
una caricia de ala de gaviota
y una sonrisa de niño haciendo su castillo.

En esta soledad,
con rumor de vacía caracola,
 me viene a la memoria
la ondula quietud de sus crepusculares aguas.

En este exilio de primavera desnortada,
una pequeña estela es suficiente
para que se alumbre el alma
con su claror de amores y leyendas.

Ahora que la luna
sale a pasear por las terrazas
llenando de luz y ansias los recuerdos,
un poco de ti, recordado mar de eternidades,
sería el acompañante necesario,
para estas noches de sonámbulo
tropezando con sueños incumplidos.



jueves, 7 de mayo de 2020

LA CONFESIÓN




LA CONFESIÓN

A mi amigo Diego, de El pino de la sima
que seguro lo entenderá.


Según se comentaba, Julio, “el Mascarita”, “mocete” llamado así por ir siempre “aluciao” y echo un pimpollo, había entablado relaciones con Vicenta, “moza vieja” de una adinerada familia del pueblo.

“El Mascarita” era conocido por ser un “troncha mozas” que no solía reparar en apuntar a todo lo que se pusiera a tiro y en “arrimar barro” y si alguna se “encantaba”  no dudaba en “ponerla mirando a Cuenca”  para mejor “machacar esparto”  o "lo que fuese mester”

A pesar de los consejos de la familia de Vicenta, apercibiéndola de que el pretendiente era un “deshaogao”, “ansias” y  poco dado a “amagar el lomo”, nada pudieron conseguir, por “mucha yesca” que metieran.

Barruntando que nada conseguirían con el amante “pindonguero”, terminaron por aceptar y para “dar regomello” al pretendiente, acordaron el casorio, con la obligación de que debería confesarse todos sus pecados.

La confesión fue unos días antes de la boda.

El cura, algo “bribón” y “picaflores” al que le gustaba el “bureo”, comenzó la confesión preguntando:

.- Cuéntame tus pecados, que por lo que se dice, en el pueblo, debes tenerlos a “cascoporrillo”.

.-Un poco “licenciao” me pareces, pero “vas dao”. Yo no canto ni “hartomigas”, que no soy un “bocafraguas”. 
Como veo que eres un “ansias” y lo quieres “topatí” habla tu primero, por si me das alguna pista.


“Otavía” no sé si le perdonarían los pecados, pero el “Mascarita”, se puso “zamuzo” y no dijo ni “mu”.

Lo mismo andan los dos de “pindongueo”  y “otavía” los están esperando para la boda.




martes, 5 de mayo de 2020

DESEMPOLVANDO ESCRITOS








Otro escrito publicado en el diario Lanza del que ya os hablé y que he encontrado rebuscando en sus páginas de hemeroteca.

Ya sabéis, si os cuesta trabajo leer, le dais a los tres puntitos de arriba a la derecha y en Zoom ampliar.

Con esto de poder salir, me busco subterfugios para tener más tiempo y este, además de avivar los recuerdos, me permite, con un simple corta y pega, llenar esta página de los martes.

Podéis saltaros las laudatorias palabras del bueno de Ramón Fernández, valdepeñero de adopción, periodista, maestro y al que todo lo humano y artístico le concernía.



Están dichas por la obligación de la amistad.

Aprovecho esta entrada, para rendirle el homenaje que se merece, cuando pronto se cumplirán cuatro años de su muerte.



domingo, 3 de mayo de 2020

MI OTRO ENTRETENIMIENTO (Xlll)



No me toméis por voluble, pero he vuelto a cambiar la portada de mi blog a pesar del poco tiempo que llevaba la anterior.

Como bien decía Nexeus en uno de sus comentarios,  ese inicio debe mostrar la expresión de su autor y debo reconocer que este mayo recién estrenado, con su horizonte de azul nuevo, su luz cegadora y su perfume de flor recién nacida, le ha dado un notable empujón a la tristeza.

Me han abierto la ventana y me han dado una oportunidad de ser un poco libre.

Y he dejado que exploten los colores y se difuminen las macetas y los veladores, -con su separación social estipulada-, vuelvan a la normalidad, con el deseo de que pronto se acorten las distancias y  sean posibles los abrazos.



Dejarme que os muestre este video llamado “CUARENTENA DESDE TU MUSEO”.

Algunas de sus obras las conocéis de mi serie dominical, “Cuadros para una exposición”.

Dejar que presuma de un pueblo, al que todo lo que sea arte le concierne.

Gracias.