Tienes olor a otoño,
a tierra mojada y hoja seca,
a primavera pasada y hierva fresca,
a pájaro al amparo del nido,
añorando la rama y el verdor de sus hojas.
Ahíta de lluvia,
y exiliada de gritos y soles,
un viento de nubes dice tu nombre,
que se hace clamor en mis adentros.
En mi pecho,
suena un adagio triste, que me suena,
a ese invierno futuro,
a ese frio que me espera,
cuando yo me vaya
y te sigan floreciendo primaveras.

Un poema que nos muestra tu grandeza interior, tu amor a la poesía y a la vida, Juan. Muy emotivo, nos llega a todos al alma, no dejes de escribir, las letras te quieren y también nosotros, no lo olvides...Enhorabuena por esta belleza.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y sigamos comentando, aunque no se actualicen nuestros posts...Busquémonos y luchemos por este mundo, que tanto nos ha costado mantener, amigo...Gracias siempre por tu cercanía, amigo poeta.
Nunca sabremos quién se irá primero, vivamos ahora los buenos momentos, un abrazo Juan!
ResponderEliminarPor favorrrrr, ¡Qué maravilla!
ResponderEliminar¿Cómo se puede escribir tan requetebién.
¡Qué envidia te tengo Juan...!
Nunca te vas a marchar , poeta, así que no te pongas triste, que nos apenas a quienes te leemos.
Un fuerte abrazo.