jueves, 20 de octubre de 2011

LADRIDOS


Perro ladrando a la luna.- JOAN MIRO


Aquella mañana, cuando se oyó el ladrido del perro por vez primera, las calles olían a pan  candeal recién horneado, a         verde yerba fresca salpicada de rocío, a besos calientes abandonados entre sábanas arrugadas.

Al segundo ladrido, las golondrinas ponen en orden sus planes de vuelo, las aceras se despueblan de sombras y la alondra planea por las lindes de los arrabales con su grito áspero y gangoso que despierta a los trasnochadores.
Una calandria, contoneándose en pretil de los sueños, le silba su canto a la moza madrugadora que barre su puerta.
Un rumor de vida a contrapelo que emerge con el alba, apenas permite oír el tercer ladrido del perro.
Se han desbocado los diales. Las ondas se tiñen de ponzoña y toda la mañana, apenas iniciada, se viste con el cotidiano chafarrinón que ensucia claridades.
Las engoladas voces de los de siempre, ofrecen su baratija deteriorada con las ínfulas de los que se creen en poder de todas las verdades.
Políticos, como tahúres con cartas marcadas, mercachifles y trujamanes, tertulianos de “todo a cien”, princesas del pueblo y de las otras que tienden sus trapos sucios en tendederos de vergüenza, gerifaltes con sueldos más  blindados que sus coches y sus rostros, deportistas de élite con España en el corazón y la muñeca y Luxemburgo en la cartera, banqueros con la voracidad prendida en la misma solapa  donde cuelga la dorada  leontina y el pin del último desfalco.
Una caterva de sucios buhoneros que apagan los saludos y palidecen las sonrisas.
Ya no se escuchan ladridos. Se ha roto el paisaje y solo queda sitio para el mordisco y la rabia.
La mañana se tiñe de un temor oscuro, de saludos devorados, de pasos apresurados.
Arriba, el cielo con su azul perplejo alberga golondrinas transportadoras de sueños.
Los perros merodean las esquinas oliendo podredumbre.
Se acabó el rosicler del alba, el paso de las horas alimenta soledades.

jueves, 13 de octubre de 2011

LA OLA


OLA.- Oleo de Gustave Courbet



Era tan alta la ola
que en sus mástiles de espuma
oteaban cormoranes.

Era tan alta la ola
que del blanco de su cresta
al fondo de las sirenas,
cabían muchos naufragios,
muchos sueños negros
que no llegaron a la orilla,
muchas llaves perdidas, matarile,
que ya no podrán abrir
 amaneceres y presagios.

Era tan alta la ola,
que hasta las estrellas llevaba,
el inconsolable llanto
de acabados amores iniciáticos
nacidos al socaire de la prisa.
Traía mensajes
de crepúsculos sin futuro,
de transidos amaneceres,
atareados en ordenar sinfonías.

Era tan alta la ola
Que el blanco de su enseña,
(como pañuelos de adioses),
tenía olor a herrumbre
y tristes despedidas.

Era tan alta la ola
que se perdió en la noche
por extraños laberintos
de nácar y soledades.




jueves, 6 de octubre de 2011

JUNTO AL MAR




Junto al mar he querido
besar tus labios.
Enredada en caricias
 no me has dejado.

Penita, pena.
Dos lagrimas
lloran desnudas
sobre la arena.

Junto el mar  me he acordado
de tu sonrisa.
Se la llevó una gaviota
bañada en brisa.

Penita, pena.
Dos lagrimas
lloran desnudas
sobre la arena.

Una ola de espumas
madrugadoras,
me recordó tu ausencia
borrando auroras.

Penita, pena.
Un hombre está llorando
sobre la arena.




jueves, 22 de septiembre de 2011

EL ESPEJO





Como me temo que ya no se azogan los espejos, tendré que acordarme de comprara uno  nuevo para el lavabo.
Llevo un tiempo viendo en el mío unas variadas rayas y raspaduras que afean mi rostro y una cierta mancha de color ceniza que termina por cambiar el color de mi pelo.
Se difumina tanto la imagen que el cristal me devuelve, que apenas me reconozco.
A pesar de que el espejo no es muy antiguo y que su aspecto no incomoda a los demás, es un gasto que no tendré más remedio que hacer.
Es que todo ha cambiado. ¡Ya no se fabrican espejos como los de antes, como los de mi juventud, que devolvían una imagen tersa y fresca, que no había vaho ni rotura que pudiera ocultar!




jueves, 15 de septiembre de 2011

BODAS DE ORO



Hoy se cumplen 50 años
y siguen revoloteando mariposas
de colores nuevos.

El tiempo,
a veces tan villano,
nos ha poblado de arrugas y recuerdos,
pero no ha podido
borrarnos las sonrisas.

Flaquean nuestros pasos,
titubea la memoria
y se nos cansan los ojos
ahítos ya, de tantas primaveras.
Pero no se nos han olvidado las caricias,
ni se han descompasado los latidos.


Te doy gracias, mi amada,
por poner el rumbo a todos mis anhelos.
por inundar de luz todos mis crepúsculos.

Gracias a ti
por las veces que me diste agua,
aunque hiel te diera.
Gracias a ti, mi amada,
por ese dialogo inconcluso
de besos y caricias.
Gracias por estar siempre alerta.
Por la dulzura y la fuerza
que supiste trasmitir
a esas huellas de tu sangre
que serán nuestra memoria.

Gracias,  mi amada.
Solo puedo decirte
que a fuerza de quererte,
solo me entiendo
en esplendidas nuevas primaveras.
Que cada instante que te vivo
es como un renacer de los sentidos.
Sin ti, mueren de dolor las partituras
y se entristece el color del arco iris.

Se han cumplido ya 50 años
y los pájaros revolotean en la ventana,
El cielo nos cobija con azul de eternidades.

Gracias por todo, amada.
Y que solo la muerte
sea capaz de cortar
las alas de los sueños.


viernes, 9 de septiembre de 2011

DE VUELTA



Vuelvo de nuevo aquí,
con mi carga de añoranzas y palabras.
Vuelvo a mostrarme ante vosotros
con al ajada inocencia,
(marchita por los años),
ansiosa de reverdecer
con versos de enredadera..
Ya no queda vivo
ningún sueño de la infancia
y trato de inventarme soluciones
a tantos problemas sin respuesta
supliendo con versos las incógnitas.

Vuelvo de nuevo aquí.
Arrastrando espumas y salitres.
Con algas enredadas en mis dedos.
Con una resaca de olas
que me empujan a vosotros,
que me acercan a esta cala,
donde al socaire de una barca naufragada,
sueño con atesorar palabras y latidos.




jueves, 4 de agosto de 2011

ME TOMO UNAS VACACIONES





Mejor debería decir que durante un tiempo, dejaré de publicar en esta bitácora. Vacaciones ya las tengo desde hace mucho tiempo.
En estas fechas agosteñas en las que todo te invita al “dolce far niente”, me olvidaré de mi entrada semanal y dedicaré mi tiempo a entretenidas lecturas, la playa, el juego con mis nietas y a reencontrarme con mis amigos Miles Davis, Coltrane, Etta James, Benny Moré, Ella, Miguel Poveda, Camarón, Manolo Caracol y un larguísimo etcétera.
Aún a sabiendas de que son muy pocos los que me echarán en falta, a estos pocos les quiero agradecer su gentileza al seguirme y prometerles, que si los avatares de la vida me lo permiten, con la entrada de septiembre, volveré a las andadas.
Como siempre, un abrazo.