jueves, 15 de enero de 2026

GRACIAS


 Gracias a todos por vuestras bellas palabras. Las he recibido como el mejor regalo que puede darse.
Os seguiré leyendo, aunque a veces el comentario se me atragante de la misma manera que el lenguaje, falto de poesía y agradecimiento, que conforma esta entradilla.
Vuestros comentarios, los guardaré, para emocionarme, cuando vengan "maldadas".
Os quiero.

lunes, 12 de enero de 2026

CUMPLEAÑOS




 Pensaba en mis momentos más eufóricos que podría seguir escribiendo hasta pasados los noventa, pero largo me lo fie.

Las palabras se esconden, las metáforas no nacen y en definitiva, visto lo visto, Calíope, me ha abandonado.

Me ha costado dios y ayuda, pergeñar, este soneto. No creo que se repita.

Perdonar el atrevimiento, pero puedo justificarme, con ese deseo, casi juvenil y estrambótico.

 

 


Escribo este soneto apasionado

que nace del amor y el sentimiento.

Sois notarios de este testamento,

que se asoma a la luz, desorientado.


Noventa años y esto se ha acabado,

por falta de pasión y agotamiento.

No quiero añadir al sufrimiento

el tener que sentirme avergonzado.


Respetarme el último latido

que se nutre del surco y de la espuma,

mientras hago castillos, sin arena.


Mi próxima estación es el olvido,

entre bellos recuerdos y la bruma,

de esta triste vejez que me condena.







lunes, 22 de julio de 2024

EN ESTOS DÍAS


 

Publiqué este poema el día 28 de mayo del año 2020. Han pasado solo cuatro años, pero tal parece que todo sigue igual.

No viene mal recordarlo.

 

EN ESTOS DÍAS…

 

Quiero una España mañanada,donde

 el odio y el hoy no maniaticen.

(Blas de Otero)

 

 

En estos días oscuros

de silencios y rejas programadas,

cuanto más necesarias son

la luz, la verdad y una lección de claridades,

hay quien se afana

en hacer de las palabras un coro de ladridos,

de modular las verdades a su antojo,

en poner en el pecho del vecino,

la diana roja del escarnio.

 

De robar la bandera que es de todos,

para tapar con ella,

 sus trazas de feriantes,

de trileros,

mentirosos,

pendencieros,

busca pleitos,

demócratas de conveniencia,

que sólo la utilizan en su propio beneficio.

 

Y mientras,

¿qué hacemos los que supimos huir de la quema,

los que heredamos el mandato de los sueños,

los que usamos la palabra,

sólo para contar certezas,

los que supimos olvidar todas las afrentas?

 

Les dejamos para ellos la bandera,

(total, un trozo de tela),

pero no dejemos que nos roben las auroras.

 

Alguna vez tendremos que decirles

que nuestra voz está hecha de hielo y relámpago

de paciencia y azogue,

de libertad y grito.

 

 

Hace una vida,

nos obligaron a otras mordazas

y no pudieron evitar

que la verdad fuera nuestra eterna compañera.

 

Hace una vida

nos inocularon a conciencia,

pero no fueron capaces

de detener nuestro vuelo

a pesar de vuestros trágicos piquetes.

 

Por ello, ahora os digo,

que sois la triste fotografía, en blanco y negro,

de algo que ya no habita en las conciencias.

 

La triste y macilenta escoria

de una historia ya pasada

que nada tiene que ver

con esta alegría de ahora,

 con este himno que nos nace,

desde dentro de la luz y la memoria.

 


miércoles, 17 de julio de 2024

COGE MI MANO

 



Coge mi mano

y corramos hacia el mar.

Quememos el tiempo que nos queda,

aunque dejemos un rastro de cenizas.

 

Ya sé que todos los días no nacen soleados,

pero es mejor un poco de tristeza,

que esta quietud que se pega a los huesos

anunciando punzadas de pena,

en las interminables tardes de sopor y silencio.

 

Coge mi mano.

Dame ese calor que necesito,

aprovechemos claridades

y no esperemos a que la luz se agobie,

entre lamentos de carencias y suspiros.

 

Enfrente está el mar que necesito,

ese mar maestro, que me enseñó,

que sin él, la vida no es la misma,

que hay música sin necesidad de caracolas

que la brisa no se olvida de los besos,

de los veranos que jugábamos a querernos,

en un baile de olas, espumas y caricias.

 

Coge mi mano

y corramos hacia el mar.

Necesitamos de su belleza,

antes de que lleguen los naufragios.