domingo, 11 de junio de 2017
miércoles, 7 de junio de 2017
LLUVIA CONTRA PRONOSTICO
Esta
tarde llueve
y
solo tengo ganas de los sonidos guturales
del
ronco saxo de Coltrane.
Llueve
en las ventanas,
mientras
gotas de llanto emborronan las cuartillas,
haciendo
que los versos zozobren de tristeza.
Los
relojes desafinan
rotos
por las negras aristas de la música.
La
lluvia echa en falta un mar que la recoja
y
con nudillos de prisa les pide a los cristales
que
abran las compuertas.
Necesitan
de su sal para transmutarse en lágrimas.
Esta
tarde llueve,
dejando
en papel mojado los pronósticos.
El
blues, como una serpiente de luto,
se
arrastra en la tarde,
mientras
la noche afila sus cuchillos
y
solitarios perros vagabundos
pordiosean
caricias por las esquinas.
Dan
ganas de apagar la luz,
acurrucarse
en la música caliente de un bolero
y
esperar a que la mañana escampe
con
un blanco vuelo de gaviotas.
domingo, 4 de junio de 2017
martes, 30 de mayo de 2017
miércoles, 17 de mayo de 2017
REMEMORANDO
Quisiera
mostraros con mi verso,
aquel
lugar tranquilo de mi infancia.
Aquel
lugar al sol de las promesas
que
morían apenas iniciadas.
Aquel
lugar donde la lluvia,
siempre
tan tacaña,
mojaba
la tersura de sueños incompletos.
Hoy
quiero saber,
con
un temblor renovado de certezas,
que
fue de aquellas trenzas rubias
que
despertaban mis sueños,
con
campanas de gloria.
¿Que
fue de aquel compañero,
que
en secos páramos de luz y piedra,
soñaba
conmigo mundos similares,
mientras
pájaros volaban
con
alegres aleteos de ángeles arcadios?
¿Qué
fue de la alondra y la hormiga.
del
gusano de seda y la hoja de morera?
¿Qué
fue de aquella lagartija
que
en las tapias de la siesta,
reptaba
y se movía en un vals de pervivencia?
¿Qué
fueron de las risas,
del
picor de las espigas,
de
los mostosos racimos,
del
Guerrero del Antifaz,
de
las manchas de tinta en los dedos,
del
plumier y el tintero,
de
la higuera en el patio de Fernando?
¿Qué
fue del “trenillo”
y
los “novillos” al sol?,
¿Que
fueron de aquellas esperanzas
apenas renovadas?
Ahora,
que la vida se borda,
con
cañamazos de ausencias y recuerdos,
ahora
compruebo, que alguien, no sé quien
le
cambio los latidos al corazón del tiempo.
domingo, 14 de mayo de 2017
miércoles, 10 de mayo de 2017
VERSOS EN EL MERCADILLO DE LOS JUEVES
VERSOS
EN EL MERCADILLO
Como
todos los jueves, el poeta montaba su tenderete en el mercadillo. Lo solía
poner al final, cerca del puesto del churrero, aprovechando la poco poblada
sombra de un pequeño árbol que tristemente había dejado de crecer.
Una
mesa, unos libros, cuadernos y un cartelón donde se podía leer: “SE VENDEN
VERSOS. PRECIO: UNA SONRISA”.
De
vez en cuando, alguna mujer, con la cesta llena de verduras, camisetas y
zapatillas, se paraba ante el poeta, decía su nombre y este le dedicaba unos
versos.
La
cliente sonreía y marchaba ufana, mientras metáforas, ripios y disonancias, se
mezclaban con las lechugas, pares de bragas y
gafas de sol para los nenes.
El
“negocio” iba bien, hasta que un día, se presentó la autoridad del municipio,
instando al poeta a abandonar ese espacio, ya que carecía de permiso, no estaba
dado de alta como comerciante y además, si no cerraba de inmediato, se le
denunciaría por traficar con divisas no autorizadas.
El
poeta, trató de rebajar la tensión, ofreciéndose a leer un poema gratis sin
pagar, o lo que es lo mismo sin necesidad de que el gesto adusto del agente
tuviese que cambiar.
El
policía, se lo llevo detenido, acusándolo, además, de tratar de sobornar a la
autoridad competente.
Las
cesta de la compra se sienten vacías de metáforas mostrando el peso exacto de una
vida repetida.
Se
acabaron, además, las sonrisas y solo se oyen las voces de los mercaderes.
Enfermo
de tristeza, el pequeño árbol de exigua sombra, terminó suicidándose del todo,
esnifando con fruición, los humos de la churrería.
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