domingo, 22 de octubre de 2023

VIEJO SAXOFÓN


 

Quisiera ponerle “swing” a estos tiempos convulsos y que un viejo “saxo” nos enseñara, que los besos son la mejor panacea y que cuando se dan durante una galaxia de sonidos que alumbran temblores, resuelven todos los problemas.

Que sin ritmo, nos acucian los fracasos y que cuando la música sonando, se pierde en los sumideros de la noche, suele alumbrar mejores madrugadas.

Que en las sombrías tardes que nos acechan, al rescoldo de los sonidos oscuros de Jhon Coltrane, se está más calentito y los latidos se serenan.

Es bien sabido, que cuando alguien pierde estrellas o lunas, un pentagrama de luces, ayudan a encontrarlas y encontrarse.

Que hay un volar de pájaros que surcan el aire enrarecido, cundo un saxofonista le saca sonidos viejos, a su entrañable instrumento.

Buscar el eco de los sentimientos, es la notable tarea que podemos aprender, de este viejo Orfeo que nos demuestra, que en la buena música, se esconde el secreto de todas las verdades.

 


jueves, 19 de octubre de 2023

AMANECERES


 

Es preciso cantar ante este día

que arde entre colores y aleteos de gaviotas.

Olvidemos soledades

y pongamos rumbo a la esperanza,

desplegando velas de sonrisas.

Esta misma luz que nos alumbra

y que ningún faro ilumina,

nos lleva hasta esta orilla,

donde alas nuevas nos enseñan

que esta vida que pintamos

sigue mereciendo recorridos.



domingo, 15 de octubre de 2023

EL HOMBRE DE LOS ABRAZOS


 

Aquel hombre, siempre estaba dispuesto al abrazo.

Nunca pudo explicarlo, pero al final se supo que sufría la agonía de no saberse querido y aquella manía de abrazar, era una forma, como otra cualquiera, de matar el desencanto.

En los últimos tiempos, tan plagados de falta de tiempo y desamores y tan sobrados de luchas y personalismos, notó que cada día le sobraban más abrazos de los que podía fabricar.

Ni siquiera en las rebajas, fue capaz de reducir su stock, aunque sus abrazos siempre fueron de primera calidad.

Un día, cuando el verdadero otoño acudió a su cita y la primavera, apagó sus colores y contuvo sus sonrisas, falto de cariño y sobrado de deseos, acepto el abrazo que le ofreció, una soga encontrada en un rincón olvidado y sombrío de su tristeza.


jueves, 12 de octubre de 2023

ESPERANZA


 

Solo me queda,

después de tantas conjeturas

el orgullo de saber que, en cada poema,

les dejo un legado de ternura,

a las hijas de mis hijas.

Que mis palabras nacieron

con ansias de libertad, alas de esperanza

y sueños de nuevos horizontes.

Que cada primavera me vuelan mariposas,

aunque me falten los amigos.

 

Mis ojos,

con abismos de luces y muchas dioptrías,

necesitan de luciérnagas

que alumbren los caminos,

lo mismo que la luna da luz a los azules.

 

Y sobre todo el cielo,

ese espectáculo gratuito que pocos miran,

que cada noche cambia su tramoya,

cuando, con entrada libre,

nos enseña, que en la vida,

solo con saber mirar con limpieza y hacia arriba,

se nos muestran todas las bellezas.




 

 


domingo, 8 de octubre de 2023

MUCHA PENA


 

Desde que Octavio utilizó la mentira contra Marco Antonio, grabando en las monedas frases cortas, tratándolo de borracho, mujeriego y muñeco de Cleopatra, siempre han existido personajes dispuestos a mentir, con tal de conseguir objetivos, que de otra manera serían incapaces de alcanzar.

A esos que ahora llaman “trolls”, los he conocido hace ya mucho tiempo, aunque debo decir que con menos virulencia y maldad, que los actuales.

Por una simple copa de vino, eran capaces de mentir a sabiendas y si hacía falta, destrozar la imagen de quién fuera.

Aquellos me daban pena, eran borrachines diarios que eran capaces de hablar mal de su madre, sin con ello conseguían el trago que necesitaban.

Desgraciadamente, los de ahora son más sofisticados.

Amparándose en el anonimato que dan las redes, se desprenden de los apellidos de los que deberían estar orgullosos, y atacan sin piedad y sin conocimiento a personas que ni siquiera conocen.

Los hay tan “peseteros”, que no dudan en venderse por alcanzar un comentario más o algo tan prosaico y sin sentido como un “like”.

Pero los hay peores: son los que dan por hecho las mentiras nacidas del interés y sin molestarse en comprobar la realidad, se suman a la vorágine, sin saber que con su apoyo cómodo y cobarde, consiguen revestirla de verdad.

El jefe de campaña de Adolf Hitler, si viviera, seguro que los hubiese contratado para su “staff”.

Lo triste de todo esto es que, después de toda una vida, en la que la rectitud y la moralidad fue la norma de conducta, caigas en manos de unos impresentables que en la confrontación didáctica, no serían capaces ni de abrir la boca y mucho menos, de mirarte frente a frente a los ojos.

Suelen ser la triste ceniza que queda de la hipocresía.

¡¡¡Me dan pena!!!  ¡¡¡Mucha pena!!!



jueves, 5 de octubre de 2023

MAR EN LA NOCHE


  

El mar en la noche

se olvida de las horas

mientras,

desde la triste oscuridad de un faro

se lanzan mensajes de luces

que consiguen avergonzar a las tinieblas.

 

La luna, provocadora,

se dedica a pintar estelas,

sin escuchar el ritmo de las olas,

ni los guiños que lanzan las estrellas.

 

Mi barca,

vestida de lona y pena,

sigue el rastro de esa espuma

que va quedando de los sueños que mueren,

buscando su isla de Utopía.

 

Un naufragio de azules,

es el último reclamo que le queda a la aurora,

para que con un baile de gaviotas,

 anuncie madrugadas.


domingo, 1 de octubre de 2023

CABEZA A PÁJAROS


Aquella niña se cansaba de escuchar la manida frase de que “tenía la cabeza a pájaros”.

Y todo, por preferir un paseo por el monte a una tarde de muñecas, un libro a un teléfono móvil, una respiración acompasada, debajo del árbol del recreo, a jugar al “pilla, pilla” o a “la comba”.

Nunca supo si lo escuchó o lo aprendió en una de sus diarias lecturas, el caso es que le impactó bastante el conocido proverbio “más vale pájaro en mano que ciento volando”.

Se hizo mayor y pronto comprendió que en el mundo que pretendía vivir, le quedaba poco tiempo para ensimismamientos y otras veleidades.

Y empezó a olvidar los sueños y asegurar entre sus manos cualquier realidad por manchada o desconchada que estuviera.

Los pájaros empezaron a buscar otras ramas donde construir sus nidos y aquella corona alada, etérea, sinuosa y brillante, empezó a desaparecer de su cabeza.

Un día, cuando ya llevaba algunos otoños pintados en su piel, se dio cuenta de que en su mano marcada de arrugas, le había quedado alguna gota de sangre, junto a la, apenas imperceptible, pluma de una alondra…

… Y no pudo deshacerse de esa helada soledad, al faltarle el calor de terciopelo de aquellas aves que siempre trataron de ser sus compañeras.